JJ tenía pocos amigos y solo una actividad
recreativa: el futbol. Todos los días jueves jugaba al futbol con los chicos
del trabajo. Jugar al futbol consistía en: reunirse con los chicos del trabajo,
jugar un rato y quedarse hasta alrededor de las tres de la mañana comiendo choripán
y mucha pero mucha cerveza. En fin, él la pasaba bien y no me molestaba en
absoluto. Pero como siempre, en algo derrapó porque criterio tenía poco.
Me levanto un viernes a la mañana, voy a
la cocina, al baño del baño a la cocina. Mientras caliento el café con leche y me
preparo para bañarme tengo pasar si o si por el comedor varias veces. En una de
esas veces que paso, escucho un ruido que me llama la atención, parecía el
ruido de una moto pero era algo imposible. Como no tenía puestos mis anteojos, fui al cuarto y me los puse, enfoco,
miro y vuelvo a mirar porque no podía creer lo que veía. ¿Qué veo? Veo un bulto
enorme durmiendo en el futón, me acerco tratando de que el olor a birra no me
desmaye y lo veo, era el Pampa, un cordobés que trabaja en la misma empresa en
la que JJ y yo trabajábamos. El Pampa era uno de los que siempre jugaba al futbol
con JJ.
Como no esperaba ver a nadie durmiendo en el living, voy
corriendo para preguntarle a JJ, ¿por qué estaba el Pampa en el departamento?,
¿cómo no me avisó? ¡Ni siquiera un cartel al lado del despertador! Lo iba a
matar a JJ.
A todo esto, no había nada tan difícil como hablar con JJ
cuando estaba dormido. La verdad es que parecía muerto el tipo, seguro habría
llegado a cualquier hora.
-
¡JJ!, ¡gordo!, ¡gordo!, ¡Eu!, ¿quién
es el que esta durmiendo en el futón? ¿es el Pampa?, ¿por qué vino a dormir acá
si tiene casa?
-
¿Qué?, ¿qué pasa, Paula?, bajá,
bajá un cambio, nena.
-
¿Es el Pampa el que está en el
futón?, ¿quién es el que esta durmiendo en el living?
-
¡¿Ehh?! ¿qué pasa, gorda?, estas
hablando muy rápido.
-
¿Qué pasa?, ¿qué?, ¿qué pasa?, yo
te voy a explicar JJ, la puta madre, qué pasa. *ya estaba sacada y recontra
caliente*
-
¡Ehhh!, nena, si así te levantas
vos ¿cómo te ponés si te saco guita, mami?, pará un poquito Paulita.
-
Me quiero ir a laburar pero me
encuentro con una ballena en el living y no entiendo nada. Quiero que me
respondas y me deliras, no te hagas el pelotudo, JJ. Escuchame, me levanto, voy
y vengo de la cocina al baño, del baño a la cocina un millón de veces, estoy en
remera y bombacha y paso por el living si o si. Veo un terrible bulto en el
futón, no sé qué es, porque no parece tener forma humana. Es mi casa y quiero
saber quién esta ahí, durmiendo en mi living, con un olor a birra impresionante,
como si esto fuera el Octuberfest.
-
¡Ah! Si, si, es el Pampa, gorda, perdoná
que no te avisé.
-
Pero JJ, dejame un papel al menos,
una nota, avisando que el Pampa está en el living durmiendo y por lo menos, me
pongo el jogging antes de salir del cuarto.
-
¡Uy! Es verdad, estas en bombacha,
che, ¿y?, ¿te vio el culo?, ¿qué bulto viste? –
-
Ay! No, no me vió el culo si ronca
que da calambre. JJ, ¡callate!, por favor te pido, ¿qué bulto voy a ver? ¡Por
dió!, no lo entiendo, ¿por qué esta acá?
-
¡Ah! Él no podía ir a la casa,
tomó mucho cuando terminamos de jugar anoche, ¡tenía un pedo! Si la novia lo ve
así, le arma un quilombo bárbaro, ¿viste como es la mina esa?, medio pirucha
está.
-
Terminaron de jugar, chuparon a lo
pavo y se tiro ahí, ¿así como vino?
-
No, le dije que se saque el
pantalón así dormía mas cómodo, mío no le entra nada, le di unas sabanas y la
frazada roja.
-
¿Se acostó todo traspirado?
-
¡UH, nena! ¿qué querías?, ¿qué lo
bañe?
-
No, esta bien, dejá, total las sábanas
las lavo yo. Me voy a trabajar. Chau, JJ. *creo que era las cinco de la tarde y
me seguía preguntando cómo no me había avisado*
Pasadas unas semanas, me levanto un
viernes y veo la misma escena, solo que esta vez JJ avisó con un cartel el
abajo del despertador. Salí de la habitación con jogging tratando de no hacer
ruido, tome la leche, me bañé y me fui a trabajar.
Durante el almuerzo, en el comedor, hablo con JJ y con un
tono de voz de chica contenta le digo:
-
¡Gracias, amor! me avisaste que
estaba el Pampa durmiendo en el futón.
-
¿Viste, leeenda? Además le dije
que se bañe así no ensuciaba las sábanas *mientras me lo dice me guiña un ojo*
-
¿EH? ¿se bañó? *le preguntaba pero
en el fondo no sé si quería saberlo*
-
Si, ¿qué tiene?, ¿por qué pones
esa cara de mierda, Pau?
-
Pero JJ, usó la toalla del baño,
la grande, la que estaba ahí seguro, ¿no?
-
¡Y si!, ¿qué pretendías?, ¿qué no
se seque?
-
¡Ay! Nooooo, pero le tendrías que
haber dado una toalla limpia o separar esa que usó él, ¿uso el jabón también?
¿el jabón de la bañadera?
-
¡Uuuuy, nena! ¡Sos rompe, Paula!,
¿qué te haces la fifí?
-
No, JJ, no me hago nada. Pero con
el jabón o la toalla se trasmiten enfermedades. Ya me parecía raro, la toalla
húmeda y vos no te habías bañado. Además vi las marcas enormes negras de pies
en la bañadera.
-
Gorda, le dije que se bañe porque
VOS me dijiste lo de las sábanas la otra vez, ¿me estás jodiendo?
-
¡Ay! ya sé, JJ, pero me da asco,
usó el mismo jabón que yo.
-
¿Qué más usó? ¿mi cepillo de
dientes?
-
¡Ay! ¡Que tarada sos! ¿cómo le voy
a dar uno nuestro, o usado? Le di uno nuevo, uno del placarcito.
-
Nunca encontrás nada, pero justo
fuiste a encontrar el cepillo de dientes nuevo OralB que tengo de repuesto… sos
de no creer. Además, si no viene tan seguido, ¿para qué le das cepillo de
dientes nuevo?
-
Mira, sos insoportable Paula, si
ensucia las sábanas te calentás, sino te calentás también porque se baña y usa
las toallas, o usa el jabón o porque dejó las marcas de los pies en la
bañadera. ¡Si se va a bañar es porque esta sucio! ¡a la bañadera se entra
sucio! ¿sabías eso?, ¿quién te entiende, Paula? ¡No hay poronga que te venga
bien! ¡Ni una puta poronga te viene bien, nena!
Nunca me entendió el punto, eso esta claro. Ahora me
pregunto, cuando hizo referencia a que ninguna poronga me venía bien, ¿habrá
incluido la suya?






