No sé para qué es esto pero postié lo mas me gusta

viernes, 16 de julio de 2010

Nunca me entendió el punto, creo.


 

JJ tenía pocos amigos y solo una actividad recreativa: el futbol. Todos los días jueves jugaba al futbol con los chicos del trabajo. Jugar al futbol consistía en: reunirse con los chicos del trabajo, jugar un rato y quedarse hasta alrededor de las tres de la mañana comiendo choripán y mucha pero mucha cerveza. En fin, él la pasaba bien y no me molestaba en absoluto. Pero como siempre, en algo derrapó porque criterio tenía poco.

Me levanto un viernes a la mañana, voy a la cocina, al baño del baño a la cocina. Mientras caliento el café con leche y me preparo para bañarme tengo pasar si o si por el comedor varias veces. En una de esas veces que paso, escucho un ruido que me llama la atención, parecía el ruido de una moto pero era algo imposible. Como no tenía puestos mis  anteojos, fui al cuarto y me los puse, enfoco, miro y vuelvo a mirar porque no podía creer lo que veía. ¿Qué veo? Veo un bulto enorme durmiendo en el futón, me acerco tratando de que el olor a birra no me desmaye y lo veo, era el Pampa, un cordobés que trabaja en la misma empresa en la que JJ y yo trabajábamos. El Pampa era uno de los que siempre jugaba al futbol con JJ.
Como no esperaba ver a nadie durmiendo en el living, voy corriendo para preguntarle a JJ, ¿por qué estaba el Pampa en el departamento?, ¿cómo no me avisó? ¡Ni siquiera un cartel al lado del despertador! Lo iba a matar a JJ.
A todo esto, no había nada tan difícil como hablar con JJ cuando estaba dormido. La verdad es que parecía muerto el tipo, seguro habría llegado a cualquier hora.

-          ¡JJ!, ¡gordo!, ¡gordo!, ¡Eu!, ¿quién es el que esta durmiendo en el futón? ¿es el Pampa?, ¿por qué vino a dormir acá si tiene casa?
-          ¿Qué?, ¿qué pasa, Paula?, bajá, bajá un cambio, nena.
-          ¿Es el Pampa el que está en el futón?, ¿quién es el que esta durmiendo en el living?
-          ¡¿Ehh?! ¿qué pasa, gorda?, estas hablando muy rápido.
-          ¿Qué pasa?, ¿qué?, ¿qué pasa?, yo te voy a explicar JJ, la puta madre, qué pasa. *ya estaba sacada y recontra caliente*
-          ¡Ehhh!, nena, si así te levantas vos ¿cómo te ponés si te saco guita, mami?, pará un poquito Paulita.
-          Me quiero ir a laburar pero me encuentro con una ballena en el living y no entiendo nada. Quiero que me respondas y me deliras, no te hagas el pelotudo, JJ. Escuchame, me levanto, voy y vengo de la cocina al baño, del baño a la cocina un millón de veces, estoy en remera y bombacha y paso por el living si o si. Veo un terrible bulto en el futón, no sé qué es, porque no parece tener forma humana. Es mi casa y quiero saber quién esta ahí, durmiendo en mi living, con un olor a birra impresionante, como si esto fuera el Octuberfest.
-          ¡Ah! Si, si, es el Pampa, gorda, perdoná que no te avisé.
-          Pero JJ, dejame un papel al menos, una nota, avisando que el Pampa está en el living durmiendo y por lo menos, me pongo el jogging antes de salir del cuarto.
-          ¡Uy! Es verdad, estas en bombacha, che, ¿y?, ¿te vio el culo?, ¿qué bulto viste? –
-          Ay! No, no me vió el culo si ronca que da calambre. JJ, ¡callate!, por favor te pido, ¿qué bulto voy a ver? ¡Por dió!, no lo entiendo, ¿por qué esta acá?
-          ¡Ah! Él no podía ir a la casa, tomó mucho cuando terminamos de jugar anoche, ¡tenía un pedo! Si la novia lo ve así, le arma un quilombo bárbaro, ¿viste como es la mina esa?, medio pirucha está.
-          Terminaron de jugar, chuparon a lo pavo y se tiro ahí, ¿así como vino?
-          No, le dije que se saque el pantalón así dormía mas cómodo, mío no le entra nada, le di unas sabanas y la frazada roja.
-          ¿Se acostó todo traspirado?
-          ¡UH, nena! ¿qué querías?, ¿qué lo bañe?
-          No, esta bien, dejá, total las sábanas las lavo yo. Me voy a trabajar. Chau, JJ. *creo que era las cinco de la tarde y me seguía preguntando cómo no me había avisado*

Pasadas unas semanas, me levanto un viernes y veo la misma escena, solo que esta vez JJ avisó con un cartel el abajo del despertador. Salí de la habitación con jogging tratando de no hacer ruido, tome la leche, me bañé y me fui a trabajar.
Durante el almuerzo, en el comedor, hablo con JJ y con un tono de voz de chica contenta le digo:

-          ¡Gracias, amor! me avisaste que estaba el Pampa durmiendo en el futón.
-          ¿Viste, leeenda? Además le dije que se bañe así no ensuciaba las sábanas *mientras me lo dice me guiña un ojo*
-          ¿EH? ¿se bañó? *le preguntaba pero en el fondo no sé si quería saberlo*
-          Si, ¿qué tiene?, ¿por qué pones esa cara de mierda, Pau?
-          Pero JJ, usó la toalla del baño, la grande, la que estaba ahí seguro, ¿no?
-          ¡Y si!, ¿qué pretendías?, ¿qué no se seque?
-          ¡Ay! Nooooo, pero le tendrías que haber dado una toalla limpia o separar esa que usó él, ¿uso el jabón también? ¿el jabón de la bañadera?
-          ¡Uuuuy, nena! ¡Sos rompe, Paula!, ¿qué te haces la fifí?
-          No, JJ, no me hago nada. Pero con el jabón o la toalla se trasmiten enfermedades. Ya me parecía raro, la toalla húmeda y vos no te habías bañado. Además vi las marcas enormes negras de pies en la bañadera.
-          Gorda, le dije que se bañe porque VOS me dijiste lo de las sábanas la otra vez, ¿me estás jodiendo?
-          ¡Ay! ya sé, JJ, pero me da asco, usó el mismo jabón que yo.
-          ¿Qué más usó? ¿mi cepillo de dientes?
-          ¡Ay! ¡Que tarada sos! ¿cómo le voy a dar uno nuestro, o usado? Le di uno nuevo, uno del placarcito.
-          Nunca encontrás nada, pero justo fuiste a encontrar el cepillo de dientes nuevo OralB que tengo de repuesto… sos de no creer. Además, si no viene tan seguido, ¿para qué le das cepillo de dientes nuevo?
-          Mira, sos insoportable Paula, si ensucia las sábanas te calentás, sino te calentás también porque se baña y usa las toallas, o usa el jabón o porque dejó las marcas de los pies en la bañadera. ¡Si se va a bañar es porque esta sucio! ¡a la bañadera se entra sucio! ¿sabías eso?, ¿quién te entiende, Paula? ¡No hay poronga que te venga bien! ¡Ni una puta poronga te viene bien, nena!

Nunca me entendió el punto, eso esta claro. Ahora me pregunto, cuando hizo referencia a que ninguna poronga me venía bien, ¿habrá incluido la suya? 

3 comentarios:

  1. Pregunta: Cuantos años tenías vos? y cuantos "JJ" ?
    Un desastre el chabón jajaja

    saludos!

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  2. En esta etapa él tenía 29 y yo 31 años. Ya etapa final. Gracias por leerlo, Beso!

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  3. es que somos así
    muy buen relato!

    saludos

    Adal

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Un Malaprendido de verdad, opina.

Se dice de mí.

Así dicen que soy, parece que soy la malaprendida, la que siempre hace "lo que quiere", la que anda con "mala yunta", la desobediente, la ingobernable, la caprichosa, la contestataria, la oveja negra, la enrosquera y cocorita que se cree muy "viva" pero que en realidad siempre termina perdiendo. Soy la que "siempre dá la nota". En fin, así dicen que soy. Esto quizás sea solo la mirada de algunos. Los que me conocen saben que soy demasiado normal.

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Muy buenos blogs, haceme caso y leelos. No te hagas el malaprendido conmigo