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jueves, 8 de abril de 2010

¿WTF? ¿a qué jugabas cuando ibas al jardin de infantes?


¿Por qué me cuesta tanto pensarme diferente? bah, me cuesta porque cuando me pienso diferente, no puedo evitar sentirme “rara” y digo rara como sinónimo de diferente, distinta, loca, todo lo que escapa a la norma, a “lo normal”




En realidad (creo) que es el juicio de los “otros” lo que me hace sentir rara, loca, desubicada o diferente. Es el juicio de los otros y es el peso de los malditos mandatos sociales o familiares que todavía, a mis casi 35 años, no puedo terminar de romper. El peso de estos dictámenes (familiares, divinos, sociales, como te guste) nos impiden pensarnos a nosotros mismos como seres subjetivamente libres, pero libres de verdad, autodeterminados libremente. Por lo que sé en la construcción de la subjetividad intervienen dos procesos un proceso individual y uno colectivo (simplificando enormemente el tema, pido disculpas a mis profesores de facultad por mi “reduccionismo animal”).


En criollo, por las dudas, somos el resultado de lo que mamamos en casa (ahí se define nuestro “yo” según el resultado de nuestra batalla vs el Sr Edipo) a esto le sumamos el pasaje por el “colectivo social”, pasaje por la época que vivimos. Entonces yo soy = el resultado de mi batalla contra Edipo (te cuento que la batalla la perdimos todos los que mas o menos acatamos normas y estamos “socializados”, perder esa batalla eliminó en nosotros toda posibilidad de rebelión EXITOSA, y así nos hicimos dóciles, no hace sujetos [el vocablo no es casual, estamos “sujetos”] “domesticados”. Gracias Edipo, eh?!), vuelvo.
Yo = sujeto individuo dócil + sujeto histórico.
Cuando me planteo algo, cualquier cosa, un deseo por ejemplo, primero me proyecto como seria en relación a ese deseo y después tomo o no la decisión de satisfacer ese deseo. Decisión atada a mi conformación subjetiva. Digo: mis elecciones no las hago porque si, sino que son el resultado de lo que viví y mi viceversa.


Hasta acá todo bien, pero que pasa cuando ves que todos los valores (el sistema de valores y de normas) esta trastocado y no va con vos? O sentís que toda la realidad esta trastocada? puedo pensar, y sé que muchos lo piensan, que la trastocada soy yo, bueno no lo se!! Y el no saber me trastoca. Pero me trastoca mas que me cueste pensarme diferente, no puede ser (y eso me pone del orto) que a mi, que nunca compre la vida de Susanita, me cueste proyectarme en otro rol que no sea el de esposa y madre. No se si me cuesta proyectarme o imaginarme en otro rol, pero si se que me da terror proyectarme como no madre ni esposa. Pero mi terror tiene un origen y nace cuando en plena lucha contra Edipo o Electra me toca a mi por ser mujer, bue…en plena lucha por mi individualidad aparecen los regalos. Siii, regalos!! aparece el puto jueguito de te para jugar a las visitas, siempre acompañado de un hermoso bebe rubio, de cachetitos rosados y asexuado…y hacete cargo del jueguito, nena!!


Lo primero que te enseñan es a darle la mamadera (la teta no! a ver si le gusta y sale putona la nena! Hay que darle la meme) y te enseñan a hacerle arrorró al bebe. Cuando jugaba con algún varoncito del jardín de infantes, alguno que se atrevía a jugar conmigo que era muy mandona (podre flaco me debe estar puteando) el juego se desarrollaba así. Yo madre y esposa abnegada saludo al marido que se va a trabajar, el pobre pibe se iba a un rincón no se que hacia porque salía de la escena hogareña. Yo me quedaba en el centro de la escena hogareña, lavaba platos, cambiaba al bebe RUBIO siempre rubio y hacia la cena porque llegaba mi marido de trabajar en cualquier momento. En esa parte solía cagar a pedos a mi lúdico marido si tenia la osadía de volver de trabajar sin darme tiempo a mi de hacer la cena. Todo tiene un por qué, ven? Jodida yo?!
Que hermoso juego! Nada inocente, ojo, había elogios si le hacías correctamente el arrorró al bebe. Si, la abuela, mamá, tías y todos los presentes con “aplausitos” y voz de pelotudos te decían “muy bien la nena, a ver? cantale otra vez el arrorró al bebe?” y otra vez lo haces porque los elogios son siempre lindos y si vienen de papa y mama mucho mejor. Ahí el mandato y la puta satisfacción de satisfacer a otro (y cada vez que satisfago a otro me digo no a mi, tema que nos excede hoy).


Bueno, matemática pura: a este lastre que traigo de “casita” le sumo mi paso por esta época porque soy “social”, soy un sujeto social, soy yo en relación un colectivo social.
Ahora lo de trastocada va a cobrar sentido practico. Sin detalles que no suman demasiado, mi paso por esta época se resume en mi vivencia actual: amigas, todas contemporáneas mías, desesperadas por casarse y las dos palabras que mas resuenan en mi cabeza son “reloj biológico”. Mi mejor amiga repetidas veces me dice “ya no estas para perder el tiempo con ese tipo”. Ahora me tienen que importar los tiempos? La tensión que genera todo este tema del matrimonio y la maternidad es directamente proporcional a la edad. Tanto me insisten o ponen caras de espanto cuando ven mi parsimonia ante ni situación amorosa (amorosa CERO) + 35 años, que dudo y creo que estoy mal, trastocada…y entonces es verdad que “ya estoy grande para hacer estas pavadas”.


El miedo que me genera pensarme como no madre ni esposa radica en el miedo a estar construyendo una subjetividad corrida de la norma, porque, ¿sabes quienes son los que construyen una subjetividad propia, lejos de la norma? Los Anormales, siiii, los locos. Pero no digamos locos porque definir quien es loco y quien no es un quilombo y, viendo como estamos, si la cordura nos trajo hasta acá…me inclino a la locura. Bueno, pero mi tema es mas simple, cómo me veo o me proyecto de acá en 5 años sin ser madre ni esposa, no se, pero, a menos que llegue el príncipe azul y me elija a mi (y que una vez que me elija me acepte y tenga una paciencia de puta madre), la verdad no tengo puta idea de cómo seré a los 40…mmm…no están tan lejos mierda! Estoy grande tienen razón!




Es verdad, lo incierto da miedo, entonces que hacemos? parate del lado certero, nena!
Sigo el razonamiento y digo: para poder proyectarme de acá a 5 años me tengo que concentrar en aquello que seguramente si voy a ser (me paro del lado certero, sobre aquello que sé). Voy a ser feliz, seguro, porque me concentro en ser feliz (por eso no quiero novio ja!) porque busco ser feliz de maneras muy diversas, la mejor proyección de uno mismo es la que uno mismo se “auto” hace, sin plazos, ni vencimientos, disfrutando del trayecto porque si el trayecto esta bueno la meta llega sola, mi llegada debe ser el disfrute del camino. Solo haciendo me doy cuenta de lo que me gusta y cuando algo no me gusta con decisión mando a “papelera”, no soporto ni tolero cargas o mochilas que me impiden disfrutar de mi camino. Porque, como diría Fito, “lo importante no el llegar, lo importante es el camino”


Los zapatos aguja y las cosas complejas no las quiero mas, ya me complejicé demasiado, los zapatos aguja me ponen de mal humor y para compleja ya estoy yo (gracias mamá! Qué sería de mi analista sin vos?) entonces, me tengo que animar y tengo que seguir apostando y defendiendo la vida que hoy quiero vivir y “vamos viendo” pero sin culpa ni explicaciones a los que me cuentan los minutos de fertilidad que me quedan y, como diría Marce un amigo al que adoro muchísimo: “a coger que se acaba el mundo”.


Y vos, ¿a qué jugabas cuando ibas al jardín de infantes?

martes, 20 de octubre de 2009

¿Uno elige de quién enamorarse?



No hay nada que me ponga más del orto que “una respuesta vacía” y que, además me la quieran vender como la solución que necesitas. ¡Me saca! Y me saca porque estas respuestas vacías generalmente, están cargadas de soberbia, ¡cosa detestable, si las hay!
Hace poco pregunté en facebook si uno elige de quién enamorarse, mi pregunta fue ésta: ¿uno elige de quién enamorase? Categóricamente y con una velocidad impresionante, la primera persona que responde, escribe un: “¡obvio!”. ¡A la pelota!, pensé, ¡mierda!, ¿cómo saben algunos?, entonces yo, ¿no sé algo tan obvio? pero, ¡qué boluda soy!. 

Bueno, ante esta rotunda respuesta me puse a pensar para tratar de entender algo que aparentemente era tan obvio. 
A ver, voy a pensar en los ejemplos más cercanos que tengo. Mi mejor amiga, Marga, se enamoró hace un tiempo de un tipo casado, pero sin saber que era casado, ella se enteró después, y ¿sabés después de qué? después de haberse enganchado. Cuando se enteró ya era tarde, ya estaba hasta la re manija con el flaco este. Yo te aseguro que ella no eligió enamorarse de semejante muerto, obvio que sabemos cómo terminan estas relaciones por lo general. Si algo es obvio, es que si Marga hubiese podido elegir, hubiera elegido a alguien que le dedique un poco más que dos horas por semana, o que no sólo puedan verse cuando él puede, o que la clandestinidad no sea algo necesario para que el matrimonio de este muerto no se vea perjudicado.

A ver, a ver, decime qué carajo elegís, ¿qué mierda elegís? contame ya qué es tan “obvio”. Pero como acá escribo yo, soy yo la que te digo qué es lo que elegís. 
Elegís al tipo, a un tipo. Elegís a un sólo tipo dentro de las opciones que tenés, ¿si?, pero elegiste a ese flaco del montón que, fundamentalmente, no conoces. Lo elegís para empezar algo, sea casual, sea informal o no; y lo elegís para conocerlo porque "no lo conoces". Entonces ahí, ¿qué hacés?, vas a tomar algo, un cafecito, una cervecita, no sé, en un punto que se dé lo que se tenga que dar. A lo sumo, si cuando salís ves que es muy buen mozo y que además, te cierra más o menos, te lo garchás. 
Hasta ahí vos venís eligiendo, pero según como avancen las cosas después de esa primera cita, de a poco, dejas de elegir. Te explico por qué vas dejando de elegi: un tipo puede ser divino, tener facha, la mejor actitud, cada vez que lo miras te derretís y te tiene como pelotuda hasta que...te besa. El beso es la clave de todo, ya lo sabemos. Si el beso no va…no sigas por favor, te pido en-ca-re-ci-da-men-te que dejes a ese tipo porque si el beso no te gustó porque si seguís es al reverendo pedo. Si el beso no te gustó, todo lo que siga “no te va a gustar”, si, si, si, como la banda. Eso del beso es tan solo un ejemplo, algo fácil y nadie, más o menos normal, sufre mucho por algo así. Todo esto se resume así, onda que el tipo te gutó, te besó pero como ese beso no te gustó, ¡picá, flaca!, ¡corré!, ¡corré bien lejos!

Ojo que también puede pasar que el beso si te haya gustado. Ahí avanzás, quizás te lo garchás y si, manos o menos va bien y él hace eso que a vos te gusta que te hagan, ¡cuidado! Ojo, porque ahí entras en la etapa: "me gustas mucho", a esta altura querés estar con él más tiempo y si el tipo demuestra interés en vos, además de cuidarlo porque de esos hay uno en un millón, ¿podríamos, decir la hermosa palabra?, ¿podemos definirte como "enamorada" o "casi" enamorada? En fin, usemos este vocablo algo infantil y muy pedorro para esta etapa y digamos o supongamos que estas enamorada o enamorado.
Básicamente, lo que te pasa es esto: el tipo gusta, te calienta, lo querés seducir todo el tiempo, lo queres calentar constantemente, pero, como no sos “Alicia en el país de las maravillas” sino que sos “Paulita o Jime en esta Argentinita” (por cortesía de mi madre tengo dos nombres y nunca nadie sabe con cuál de los dos dirigirse hacia mi), bueno, vuelvo al tema. Como no sos “Alicia en el país de las maravillas” ¡despertate, pavota! porque algo malo ese tipo tiene, ¿no me digas que no lo pensás? si me decís que no lo pensaste nunca no te lo creo. Pero el principal no sos vos ni es el pobre flaco, el problema de todo esto es que siempre te das cuenta tarde, ves las cosas cuando ya estas enamorada. Y ahí decí ¡alpiste!.
No hay algo que sea malo en un tipo y todas estemos de acuerdo con eso, cualquier cosa puede ser ese “algo malo” que desalienta el amor que sentís. En mi caso, por citar casi lo más llamativo de los amores que tuve en mi vida, me acuerdo de Facundo, pobre Facundo, es un cocainómano. Tiene muchas ganas de recuperarse, aclaro que no me refiero a su adicción como “eso malo” que te desenamora, ¡no fué así para nada! Es mas, lo quise mucho a pesar de su adicción, pero convengamos que de elegir alguien para enamorarme, Facundo no fue mi mejor elección. 
Tampoco Facundo fue mi única mala elección, ya tengo un catálogo que no quiero contar cuántos son porque seguramente me deprimiría de una manera importante. Te digo más, creo que yo siempre elijo mal y cada mala elección me hace sentir bien loser. 
Reflexiono dos segundos y pienso, ¡que boluda soy, madre mía! y todo eso me pasó porque nunca pero nunca elegí enamorarme de quien finalmente me me enamoré. Mi elección para enamorarme sería poder estar con alguien con quien poder compartir algo más que sexo ocasional, quiero poder apoyarme en alguien y también poder contar con él. No quiero competencias, no quiero desconfianzas, no quiero hincharle las pelotas a nadie y tampoco quiero que me las hinchen a mi.

Bueno, la verdad es que hoy estoy muy lejos de eso, porque cada hombre que se me presenta me desconcierta más, quizás ellos digan lo mismo de mi, lástima que jamás me entero, digo, como para modificar, si es que puedo, aquello que haga mal. Últimamente, con los hombres que salí alguna que otra cita, nunca pude saber dónde tenían la cabeza, ni qué tenían en la cabeza, me refiero a algo más que "ponerla", y lo que es peor aún, es que creo que ni ellos saben qué mierda tiene en sus cabezas porque actúan muy incoherentemente.
¡Lindo casting el mío! A Facundo lo elegí, pero no elegí todo su lastre, todo su quilombo con la merca, no elegí tener que ir a visitarlo todos los fines de semana a una granja que quedaba en la re concha de la lora, pero ¿cuándo me dí cuenta? ¡tarde! cuando ya estaba “enamorada” (no, si tengo razón, pero para mi es una palabra de mierda “enamorada”). 
Conclusión fácil, cortita y al pie: no elegís de quién enamorarte.

Si pudiera elegir, elegiría enamorarme de otra cosa que no se drogue principalmente, y conociéndome me enamoraría de ¡ese no existe! o que jamás se fijaría en mi. Con lo cual, dentro del universo masculino que te rodean elegís, mas o menos, lo que te parece que puede andar, ¡elegís a ojo! como todas. Así, del universo total de hombres, a la hora de elegir hay que descontar: casados, con novia o en pareja, también habría que descontar a los borregos *léase borregos: todos aquellos hombres tiernitos a los que le llevas más de 5 años*, descontás los mujeriegos, gracias pero una úlcera no quiero, paso. Los que físicamente no tocarías jamás, ¡beneficencia, no hacemos tampoco!, yo te saco los engreídos porque al lado de esos te sentís una basurita y no da, ya me siento basurita así sola, al lado tuyo no quiero reafirmar lo basurita que soy, te agradezco che. Los súper apuestos convengamos que son ¡peligrosísimos! esos te clavan los cuernos seguro. A los fiesteros los saco porque para dolores de cabeza ya tengo con mi jefe, con eso me sobra. Los ex de tus amigas no dá, la onda es: minimizar la posibilidad de quilombos en un punto. Los súper exitosos y competitivos los saco también, gracias ya sé que soy una loser, no necesito sentirme más loser aún. Tampoco quiero hombres con los que no podes hablar ni dos palabras seguidas porque el cerebro lo tienen vacio. Bueno, ni qué hablar de los gays ya sabemos que son amigas.
En fin, ¡no elegís un carajo! ¿entendiste? 

De todo lo que desconté solo hay un “tipo de tipo” que no descarto, es un tipo de hombre que está entre los que describí más arriba. Es un tipo de hombre que me apasiona pero sé que si me enamoro de él sería muy kamikaze de mi parte, pero como después de escribir todo esto soy consciente que uno no elige de quién enamorarse quizás por eso este llorando otra vez, todo por culpa de otra elección de mierda. 
Pero como diría mi abuela Merce: “a llorar a la iglesia, Paulita”.

lunes, 19 de octubre de 2009

Cansada de estar cansada.

Cada vez mas seguido "estoy cansada"...y me doy cuenta que cada vez son mas las cosas que me cansan. En realidad no es cansancio es "hartazgo"!


Puedo nombrar un millón de cosas que ya me cansaron, pero no se si tiene sentido nombrarlas, no se si será mi edad, ya casi 35 años, no se si será mi historia, mi vida, esto que soy hoy, esto que elegí ser. Soy mujer, eso no lo elegí, pero bue, me la banco...elegí ser socióloga, estudiar en la UBA, trabajar en publicidad, esto lo detesto pero me da de comer...
Elegí ser de izquierda, ser soltera, vivir y bancarme sola y elegí o elijo llevar mi vida tomando mis propias decisiones, intentando no responder mucho a los malditos mandatos sociales. Dentro de lo que puedo lo hago.
Jamás pensé que fuese tan complicado correrse un poco (muy poco) de la "norma", complicado es mostrase como uno quiere intentando que al menos se tolere ser distinto. Ojo, no hablo de "la diferente", "la vanguardista"...no, no...me corro solo un poco de la media, soy un poco diferente y, aunque no tenga criticas intensas siempre hay "alguien" que tiene "algo" que decir. Ese "algo" que decir, me tiene harta, cansada...y si mando a cagar a todos los que inocentemente me dan su opinión, no solo me voy a quedar sin trabajo, también me voy a quedar sin amigos, sin nada...y, hay que reconocerlo, algo de vida social esta buena!


No, si te mostrás como sos...llueven criticas, opiniones, caras, juicios y prejuicios. Hoy por hoy no tengo prácticamente espacios de expresión libre, sin censuras y sin explicaciones.
Ni en el nik del msn, ni en el "estado" del maldito facebook puedo poner como me siento realmente. Si estoy triste, simplemente triste, tampoco puedo ponerlo en mi nik del msn, porque TODOS los contactos, empiezan con consejos, comentarios, reflexiones y siempre alguna dice algo que detesto "no te permitas estar así". Ponete un minuto en mis zapatos dos minutos y después vemos como mierda te vas a sentir.
Estoy cansada de no poder decir como me siento, si me siento como el orto, ¿por qué tengo que poner una frase pelotuda? ¿qué hago entonces? opto por poner alguna fase de alguna canción de Charly García, tipo al que amo y admiro mucho pero también preguntan, “es una canción, no busques mas allá! para eso esta mi terapeuta, gracias!”


Elegí ser de izquierda y estudiar Sociología...uuu!! que loca soy!! (también con ironía) soy LA ZURDA!! me lo dicen como si fuese un insulto, me chupa...soy zurda!! detesto la desigualdad social y que la gente crea que con pequeños cambios que salen del alma de cada uno de nosotros haremos un cambio total, pero debemos comenzar por un cambio individual. Quien fue el hijo de mil puta que invento tamaña pelotudez?! por favor!! los cambios se hacen desde la raíz, de una, con acción, con la acción de muchos...pero bueno, me fui a la mierda, la posibilidad de cambio social será tema para otro momento.


Acá, en este espacio quiero mostrarme transparente, no voy a escribir lo que otros quieran leer...no!! me niego a "complacer a otros", como me niego a un montón de cosas, entre las cosas a las que me niego están: mi negación al conformismo en TODO sentido. No pienso conformarme con nada que no me satisfaga completamente y cuando deje de satisfacerme "a papelera"...si, como dijo Monzón: "lo que no sirve, se tira"

Se dice de mí.

Así dicen que soy, parece que soy la malaprendida, la que siempre hace "lo que quiere", la que anda con "mala yunta", la desobediente, la ingobernable, la caprichosa, la contestataria, la oveja negra, la enrosquera y cocorita que se cree muy "viva" pero que en realidad siempre termina perdiendo. Soy la que "siempre dá la nota". En fin, así dicen que soy. Esto quizás sea solo la mirada de algunos. Los que me conocen saben que soy demasiado normal.

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Muy buenos blogs, haceme caso y leelos. No te hagas el malaprendido conmigo

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