Pensé en dejar descansar un poco a JJ pero no, acá va un relato cortito
¡Jaja! Ya habiendo cortado nuestra relación de casi 4 años, pasa lo que
a muchos les pasa, quedan “cositas” en el tintero. En mi caso una de
esas “cositas” pendientes se llamaba auto. No era un gran auto pero
andaba, además me lo había regalado mi papá y eso le aportaba un valor
efectivo incalculable. Cuando mi papá me dio el auto hubo que hacerle
algunos arreglos, eran pocos y baratos esos arreglos pero JJ cebado como
siempre le hizo mas cosas al auto.
Reiteradas veces le había dicho a JJ que no invierta en el auto. No
quería que invierta porque el auto palmaba en cualquier momento y no lo
quería escuchar protestar, era ¡insoportable con cada ruidito que el
auto hacia! Ibas hablando con él y de repente te contaba, te hacia
callar:
- Shhh, shhh deja de hablar Paula.
- ¿Qué pasa JJ?
- Shhhhhh, ¡callate!
- ¡Ay! ¡Me asustas! decime
- Uuuu nena, no entedes lo que es callarte, cállate, ¿no escuchas ese ruidito? ¿ese tic tic? ¿lo sentis?
- ¿Qué tic tic?
- Shhhhh, pará, pará, ahí, ahí, ¿escuchaste?
- No, yo no escucho nada
- Shhhhh, ahí lo hizo de nuevo, ¿cuchaste?
- No, nada JJ ¿Qué ruido?
- Nena me preocupan las pastillas.
- ¿Qué pastillas?
- Nada, nada, los frenos. Olvidate.
- Hablame bien, no entiendo.
- ¡Uuuu! Estas susceptible, perdón.
- No, nene, no, ¡anda a cagar!
Así eran el 98% de los viajes en ese auto. ¡Insoportables! Yo era
consciente de que nos llevábamos tan mal que si invertía en el auto iba a
ser para quilombo porque el auto era mío.
Como siempre, una vez mas, JJ hizo lo que quiso. Invirtió plata en el
auto a pesar de que yo le dije que no lo hiciera. Una vez que nos
separamos el día de la pelea él tenía el auto, se fue a dormir a su casa
y tardó 3 meses en devolverlo.
Durante 3 agotadores meses se hizo el boludo, hasta que un día lo llamó
mi papá y recién ahí lo devolvió. La realidad es que insistí con la
devolución del auto cuando me enteré que salía con una chica hacía unos
meses. Como yo no manejaba me pareció de forra sacarle el auto al toque
viviendo él tan lejos de la capital, pero enterarme que salía con una
chica que también trabajaba en la misma empresa que nosotros me hizo
estallar. Parecía que al final el pibe siempre caía parado, ¡que bronca
me daba! Yo me había quedado sola con el alquiler del dpto. que de a dos
se llegaba a pagar, onda, yo sola no llegaba a pagarlo; de repente pasé
a tener un sueldo que no me alcanzaba para nada ¡fue terrible! Como la
venía remando mal, cuando me entero que él ya estaba con alguien me
crispé y le exigí el auto a como de lugar.
Costó, pero lo devolvió. Independientemente de su retrasada devolución, al par de días llamó.
- Hola, ¿Pau?
- Si, soy yo, ¿Quién habla? *con voz de superada y haciéndome la que no le reconocía conocía la voz*
- Soy yo, JJ.
- ¡Ah! ¿Cómo andas?
- Bien, ¿y vos Pau? *con voz de nene agradable.
- Bien, bien, ¿Qué necesitas? *haciéndome la canchera*
- ¡Eu! Pau, no me trates así, che. Hablemos bien.
- Bueno, pero llamas por algo asique decime y punto.
- Esta bien, cuando queres ser mala, sos mala, ¡que torcida estas conmigo!
- Si, torcida porque no podes tardar 3 meses, JJ, 3 meses en devolver un auto que todo el tiempo supiste que no era tuyo, querido.
- Ya te dije, Pau. Se me complicó, che. ¡Sos brava nena! ¡Sos brava!
- Si,
si, una boluda soy JJ, una flor de boluda que tendría que haber
denunciado el auto como robado y chau pinela. Que te metan en cana,
querido. Ya sos grande, ya sabías que tenías algo que no te pertenecía.
¡En cana tendrías que estar!
- Mirá,
te llamaba justamente por el auto. Yo le hice cosas al auto y gracias a
esas cosas vos lo vas a vender mas caro y no se si ahora o cuando lo
vendas pero me tendrías que devolver unos mil pesos que es la guita que
le use al auto.
- ¿Qué chupaste querido? ¡Estas muy mal de la cabeza! ¡Hacete ver!
- No te hagas la boluda Paula. Le hice los frenos nuevos, compré llantas nuevas, eso es un montón de guita y sabés.
- Pero JJ, vos tuviste a tu disposición durante 3 meses un “bien” un “bien de uso” y eso tiene un costo, chiquito.
- ¡No podés! ¡Que de pu…que sos, nena!
- Mira,
hagamos las cosas simples al menos una vez. Siempre te dije que no
invirtieras en el auto porque era “mío”, no me hiciste caso, metiste
guita donde yo no te pedí, asique jodete. Además vos me decís las
llantas, los frenos, las pastillas y yo no sé de que mierda me hablás.
¿Qué llantas? ¡Las zapatillas son llantas!
- ¡Uy! ¡Estas re-graciosa, Tinelli!
- Y, pero me decis llantas, pastillas, ¿Qué pastillas?
- ¿Del abuelo ibas a decir?
- No, sabia que te referías a las pastillas de frenos.
- ¡Uy! Si para jodida no te gana nadie.
- Pero
JJ, me decís mil pesos y la verdad es que me podes decir dos mil porque
no tengo puta idea de los precios de esas cosas. Mira es fácil, no te
pienso dar un centavo, ni antes ni después de vendido, jodete.
- ¿Qué?
¿De que hablas tarada? ¿me queres cobrar como un alquiler del auto por 3
meses? ¡vos sos la que esta mal! ¡Paula, vos sos la enferma!
- JJ
es corta. No te voy a dar un centavo. Pensá lo que quieras. Si queres
pensar que es un alquiler pensalo, también podes pensar que ahorraste
plata en telo, ¿o no?
- ¡Ah! Eso te tiene envenenada, ¿de que hablas? Ampliá ¿Por qué decis telo? A ver, ¿de qué te enteraste?
- Mirá
sos tan poco discreto que te vió toda la empresa con AA, ¿podrías haber
buscado una chica de otro lado? Estamos todos en el mismo lugar, sos de
cuarta, ¡de CUAR-TA!
- ¡Que
conchudita que sos! Estas envenenada porque te llegan rumores de que
salgo con AA y al toque no me queres pagar. ¡Mira que perra resultaste!
- Nunca
te iba a pagar, con o sin rumores no te pienso pagar un numero
arbitrario, que lo sacas de la galera. Olvidate, no te voy a pagar nunca
nada.
- ¡Que hija de pu… que sos!
- ¿Yo?
¿yo soy la hija de pu.. cuando vos te haces bien el boludo y no
devolves el auto sino te llama mi papá! ¡No me hagas hablar! ¡No me
hagas hablar, por favor te pido!
- A ver, a ver, ahora hablá, nena, si sos tan cocorita, si estas tan envalentonada por teléfono dale, ¡decime!
- Mirá, que ni quiero pensar lo que habrá pasado en ese auto. ¡Asqueroso! ¡Un ordinario de mierda!
- ¡Sos una pelotuda!
- Seeee,
es verdad, no sé para qué pienso, ni fueras un latin lover total, ¿Cómo
te dicen? ¿Barden? Perdón, cierto, me olvidaba que sos actor porno,
¡por dios! ¡por dios!
- ¿Qué me estas queriendo decir? ¡pensá antes de hablar, Paula! ¡pensá!
- Si, perdón. Cierto que yo se que sos una fiera en la cama, JJ.
- ¡Eh! Te voy a decir algo aprovechando la analogía automovilística.
- A ver, habla.
- No se si soy una fiera garchando, pero por lo menos no tengo el “chasis caído”, ¡nena!
- ¡No
podes!, si sos Borges, ¡que poeta resultaste! No me llames mas.
Cualquier cosa mandame un mail, que en una de esas quizás lo leo antes
de borrarlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Un Malaprendido de verdad, opina.