No sé para qué es esto pero postié lo mas me gusta

lunes, 19 de septiembre de 2011

Vení, trae la joggineta y olvidate del arroz.



Como en muchos temas, el nivel de acuerdo que había entre JJ y yo era extremadamente escaso y, cuando se trataba de “las compras”, no había acuerdo.

El problema arrancaba porque JJ jamás respetaba la lista de lo que debía comprar. El pibe, o compraba de más, o compraba lo que a él le gustaba y no necesitábamos, como broches, metros de cuerda que jamás usamos, hilo sisal y cosas mas o menos así. Demás esta decir que siempre se olvidaba más de una cosa de las que si necesitábamos. En realidad, no creo que se olvidara, para mí, él no buscaba bien o no se calentaba en encontrarla.

Así las cosas, la lista del supermercado era completamente al pedo, además de escribir la lista también se la explicaba verbalmente con todo detalle, pero, evidentemente, con todo esto no alcanzaba como para que compre acorde a la lista. Creo que mi ahijada de seis años entendía mejor.

Otro gran problema de JJ, era que en su cerebro tenía bloqueada la compra de algunos productos. Había cosas que, claramente, no le importaban, como el detergente, por nombrar algo. Eso si, el flaco, para comprar un cepillo de dientes estaba años frente a la góndola, los miraba, comparaba uno con otro, buscaba diferencias y similitudes, sacaba estadísticas de uso, toda una verdadera locura, para comprar un cepillo de dientes.


El resultado de este tema del supermercado era el siguiente: cuando JJ compraba papel higiénico traía el primero que manoteaba, ¡le chupaba un huevo! Si era un papel de lija o acolchonadito súper soft, no se calentaba y no se calentaba ni por el precio, cosa que a mi me sacaba del poco quicio que tenia, ese culto al “chupahuevismo” que hacía JJ me ponía del orto. Cada vez que veía lo que había comprado no podía evitar imaginármelo mirando sin prestar atención, paradito ahí, con la vista perdida, enfrentado a doscientas variedades de papel higiénico, pensando: “¿y tanto quilombo para limpiarse el culo? Masí, son todos iguales”, así, llegaba al “manoteo loco” y te traía un papel higiénico de doce pesos, con florcitas de colores estampadas, o uno de cuatro pesos con cincuenta, que era lo mismo que pasarte una piedra pómez. Todo era igual en el mundo de JJ.


Por otro lado estoy yo, que no soporto el encierro del supermercado y odio perder tiempo ahí adentro, por eso me resultaba imposible compartir pacíficamente el momento de “las compras” con JJ. Nunca nos miramos a los ojos cómplices y con una sonrisita aprobadora nos dijimos un “si, amor, llevalo”, como en una publicidad de Disco.

No, todo era un ring de box y el supermercado no era la excepción.

De todos modos, como a él le encantaba ir al supermercado, cada tanto iba, a pesar de lo que comprara, para mi era un alivio no ir. Parece que disfrutaba eso de estar parado ahí, varios minutos, mirando detenidamente solo las góndolas de lo que le interesaban, lógico.



Su mejor compra la hizo un domingo.

¿Qué compró?, compró arroz. No cualquier arroz. Compró arroz partido para perros, en lugar de comprar simplemente, “arroz” y, como siempre, entró orgulloso de la compra que había hecho.

¡Claro! ¡¿cómo no iba a estar contento?!  ¡Si por dos mangos con cincuenta trajo diez kilos de arroz! ¡un ofertón encontró!

Ay, ese día, cuando volvió del supermercado, JJ se sentía Gar-del, si, si, era Gardel, Lepera, Lennon y McCartney, todos juntos.



Lástima, esa alegría poco le duró:

-Gorrrrrrda, traje todo lo que me pediste. Vení así guardas vos que sabes mejor donde van las cosas *él parecía que vivía al lado, nunca sabía donde estaban las cosas*

-¿En serio, amor?, ves que cuando querés sos un bombón, por eso estoy enamorada de vos, ¿trajiste lo que te pedí?, ¿todo? *si, si, aunque cueste creerlo, cuando estábamos bien, le hablaba así. Creo que, en ese momento, todavía estaba enamorada de JJ*

-Todo lo que me pediste, gorda. Hasta te traje los balines, ¡eh!, tamaño medio, como me dijiste.

-¿Naaaa? ¿Me trajiste los tampones?

-Si, tomá, ¿están bien?, ¿son esos? *me los tira por el aire, yo los agarro y los miro*

-Si, JJ, ¡bien! ¡son estos! *sorprendida y feliz, salto y corro a darle un beso*

-Además, mirá gorda, mirá la oferta que encontré, es increíble, no la vas a poder creer.

-A ver, ¿qué es?

-Escuchá, Pau, ¡diez kilos de arroz compré! Y si te digo a cuánto estaba te morís. *automáticamente giro la cabeza porque no tenía idea de cuánto era el volumen de diez kilos de arroz*

-Es mucho diez kilos de arroz, JJ, ¿por qué tanto arroz?

-Es que estaba en oferta, ¡no la iba a dejar pasar, nena! *el nivel de romanticismo se me fue al carajo un segundo después de escuchar que sólo lo compró porque estaba de oferta*

-Pero no comprés porque “está de oferta”, JJ. Si mañana ponen de oferta pañales para adultos, ¿vos lo compras? *recién en ese momento vi el volumen de arroz que eran esos diez kilos y era ¡una animalada!*

-Ah, fuiste delicada, creí que me ibas a decir: “ay, JJ, si mañana ponen de oferta soretes de colores, ¿vos los compras?, seguro lo compras, te conozco, JJ” *me lo dijo muy burlón, con tonito afeminado, intentando imitarme *

-No dije ninguna guarangada, ¿ves?, parece que todavía no me conoces, JJ *en ese momento viene, me abraza y me dice, ahora con voz dulce*

-Si, te conozco gordita. ¡Epa! ¡Upalalá! Qué ajustadita vino la joggineta de hoy.

-Ay por Dios, ¿vos te escuchaste, JJ?, ¿escuchaste la huevada que acabas de decir?

-¿Qué?, ¿de la joggineta?, si te aprieta y se te marca un poquito el culo, ya está, calienta. Nena, vos hablas porque no sabes lo que calienta una joggineta.

-Ay, no…JJ, no me podes decir eso, es un jogging y un jogging no calienta, ¡un jogging no calienta ni a un preso! ¡Jajaja! Sos un delirante, no sabes qué decir para cambiar el foco del tema.

-Hola, ¿Paula Jimena?, ¿estás ahí? *me lo dijo haciéndome “toc toc” en la cabeza, tipo Marty McFly, cosa que me reventaba*

-¡No me hagas así, nene! Sabes que no me gusta.

-Es que pareces lela, Paula. El jogging calienta, nena, con lo que marca del culo alcanza para saber cómo viene una mina de culo. Uno ya se imagina como viene el culo y eso calienta.

-Delirás, tarado. Son joggins, JJ, son “cero” sexies, cortala. Además estoy acá adentro, limpiando, ¡no jodas!, ¿qué me voy a poner?

-Por eso no me enojo, gordita mia, porque estas acá adentro y nadie te ve *mientras me dice eso me da dos palmaditas en el culo*

-No me digas nada más, JJ. Dejá no me hables más y anda pensando cómo vamos a comer diez kilos de arroz. Bah, pensá como vos vas a cocinar estos diez kilos de arroz para perros, ¡JJ es arroz para perros!, ¿cómo mierda no lo leíste?

-Si, es para perros, ¿y? *no sé si se hizo el gil, como para no asumir el error, o lo compró igual sabiendo que era “para perros”*

-Es arroz partido, JJ. Cuando se cocina queda un masacote, una pasta. Queda como un puré, ¿entendés? *me mira, piensa, piensa, vuelve a pensar y tímidamente me pregunta*

-¿Qué?, ¿no es lo mismo?, ¿no es el mismo arroz?, ¿por qué viene partido?

-Y yo qué carajo sé por qué viene partido el arroz para perros, ¿qué me viste?, ¿cara de qué? ¿de Eukanuba, nene?

-Es que no te vi la cara... *con cara de libidinoso me agarra como para darme un beso y pongo distancia con mi mano en su hombro*

-Pará, pará un poquito, no te hagas el fogoso ahora, que sos un boludo que no mira lo que compra. Decime una cosa, ¿no te llamó la atención el precio?, ¿tan barato era?, ¿cuánto te salió?

-Seis pesos.

-¿Y no te llamó la atención? No, por lo visto no te llamó la atención, ¿tampoco leíste que era para perros?

-Si, eso lo leí.

-¿Y por qué lo compraste?

-Creí que era igual, nena. El arroz es arroz. No sabía que para los perros lo partían, nena. ¡¿Por qué carajo lo partirán?!

-Ah, ¿no leíste que era “partido”, “arroz partido”?

-Bue, che, ¡siempre un problema! No leí que era partido, bue.

-No, no, ni se te ocurra mirar a Luna. Pesa cinco kilos el perro, no puede comer tanto arroz, se tapona, termina como una pelota y revienta. Ni pienses en darle a Luna.

-Bueno, Paula, de a poco le vamos dando.

-Claro, le vamos dando y la perra no caga nunca más.

-Puff, bue, tenés razón. No leí bien, estaba justo ahí, en la entrada, delante de todo.

-Y ahí esta todo lo que es para mascotas. Onda, que al lado del arroz estaban, las correas para perros, las pipetas mata pulgas, los huesitos de goma y los bozales, pero vos no ves todo ese despliegue de productos, es una pregunta, te aviso. ¿Viste o no todo eso al lado del arroz?

-Che, si es un parcial, avisá.

-No, no, respondeme porque me molesta que nunca leas. No puede ser, JJ.

-Y…no lo vi. Vi el arroz, vi solo el arroz. Nada más, después traje todo lo que me pediste, Pau.

-Las galletitas no. No las veo.

-No habías anotado galletitas.

-Mentís, mentís, ¿no había galletitas Express en el Coto?, dale, JJ, ¡jaja! Me mentís en la cara. Ni las buscaste, sos más trucho, nene.

-No había, es la verdad, pensá lo que quieras, nena.

-Trajiste todo, JJ, ¡muy bien! Y trajiste más de todo esto que te  gusta, ¡mamá! ¡cómo te gusta gastar!

-No me jodas más gorda, si sabes que ganó Racing hoy, mamita, estoy de buen humor. Tenes la joggineta puesta solo para mi, asique ¿sabés qué me falta mientras miro Futbol de Prima?, que te prepares una picadita así le entramos con todo, negra, y miramos los goles, ¿dale?

-Los goles que ya viste, los vas a volver a ver, onda que vemos veinte veces el mismo gol, ¿vos te diste cuenta de eso? Después de Futbol de Primera, ponés Paso a Paso y volvemos a ver el mismo gol, ¡parecemos pelotudos, JJ!

-Dejá, no me digas nada más. Hacete la picada, dale. Te compré los balines que tanto me rompes las pelotas porque nunca los traigo.

-Ah, si…me compraste los tampones, gracias, ¿qué pasó?, no te miró la cajera pensando que eran para vos, como siempre me decis, ¡Jaja! *ya habla con una resignación enorme*

-Eso pienso igual, la cajera piensa que son para mi, pero dejá no me vas a entender, nunca. Ahora dale, hacete la picada y de futbol no hables. No entendés nada Paula. Por favor, de futbol, ya sabes, no me hablés. Sos muy básica, me decis que vemos el mismo gol, no sabes nada. Mejor, hablá del arroz si querés.

-¡Jajaja! ¡Que forro que sos! Haceme reir, JJ, ahora la básica soy yo, claro. Yo soy la básica pero el que mira veinte veces el mismo gol sos vos, ¡jaja! Andá, salí de acá, salí de la cocina, tomatelás.

-¡Que pelotuda sos, nena! No entendés nada y te crees viva.

-Seré una boluda pero no compro el arroz que esta en el “sector mascotas”, papa frita.

-¡Jajaja! Reite de mí y de mi arroz, pero ahora venite con la picadita y la joggineta esa que te pusiste.

-Voy si juega el Chanchi Estévez que me encanta la onda de ese tipo. La crestita, la crestita del pelo me mata.

-Ahora salí, ¡te gusta ese gordo que es un muerto! Arruinaste todo boluda, ni vengas. Todo arruinaste, enterate. Bue, aunque si traes la picadita cambiaría el panorama.

-¿Sabes qué?, en el orto, JJ, la picadita, en el orto la vas a tener, vos ¿la queres igual, amor?



10 comentarios:

  1. sus palabras son imágenes y sin dudas hacen una composición del lugar...me reí mucho...es un placer leerla !

    le dejo un saludo

    Adal

    no diga nada:
    cuando iba a ver a mi Boquita en La bombonera contra Racing el "chanchi" Estevez "me sacaba"

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  2. Se mandó cualquiera con la del arroz perruno, pero lo banco con la de la joggineta. Sí, aunque ustedes no lo crean, los joggins a veces suman mucho.

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  3. jajaja, muy bueno, Pau!! Divertidísimooo!! ;-)
    Grosa, as usual...

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  4. Buenisimo, como siempre nena!!
    Increible el tema joggineta, jamas pense que pudiera calentar a alguien.

    Seguí asi chiquitita :)

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  5. Buenisimo como siempre Pau!!

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  6. una sola cosa, una joggineta puede calentar mucho, nada mejor que poder apreciar el potencial aunque no este todo tan visible...

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  7. no puedo creer como hacés para estar con ese especímen!
    no podés comprar arroz pa perros. qué pasa en Bs As?
    Ni te digo mirar el mismo gol 20 veces.
    El gol tiene gracia en el momento que ocurre y en el primer replay.
    Luego...olvídalo.
    Igual, entre estar con mi (supuesta) novia y ver un partido de fútbol...
    Vamos a elegir un dvd?
    vamos a caminar un rato?
    Dejá...yo limpio...o limpiemos juntos y después vemos dónde termina la joggineta!!
    jkajaj
    no?
    o estoy pirando?
    o ser hombre solo significa fútbol, asado y amigos hombres?
    una locura.
    Mi reino por una mujer como vos.

    Un abrazo y suerte en todo.

    NIcus

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  8. JJ es mi hermano hace 5 años, el horror, jajja

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  9. Che, qué pasó?? nunca más una historia, se te acabaron??

    Abrz!

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Un Malaprendido de verdad, opina.

Se dice de mí.

Así dicen que soy, parece que soy la malaprendida, la que siempre hace "lo que quiere", la que anda con "mala yunta", la desobediente, la ingobernable, la caprichosa, la contestataria, la oveja negra, la enrosquera y cocorita que se cree muy "viva" pero que en realidad siempre termina perdiendo. Soy la que "siempre dá la nota". En fin, así dicen que soy. Esto quizás sea solo la mirada de algunos. Los que me conocen saben que soy demasiado normal.

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Muy buenos blogs, haceme caso y leelos. No te hagas el malaprendido conmigo