No sé para qué es esto pero postié lo mas me gusta

miércoles, 27 de octubre de 2010

Porque "hay vida después del fondo"


Hoy no iba a postear nada pero muchas cosas me pasan, no voy a ser indiferente a eso y solo quiero rescatar lo siguiente, no es lo único ni lo más importante. Es, simplemente lo que mas impacto me genera cuando me hago la socióloga.
Siendo así de Malaprendida logré aprender que Nestor Kirchner pudo recomponer el tejido social e ideológico que la dictadura militar del ’76 destruyó por medio del terror.
Uno de los mayores triunfos de la dictadura fue la eliminación de la solidaridad orgánica que es la base necesaria para que podamos movernos, funcionar y reconocernos como “sociedad”. Desde ese momento nos transformamos en “individuos” y dejamos de ser “sujetos”, hoy ya no es así.
Estamos funcionando como un “todo” dentro de un tejido social cada vez mas fuerte, porque con su política, Nestor Kirchner derribó el muro que nos mantuvo atomizados mas o menos unos 30 años.
Los pingüinos están en fila, Nestor. Adiós. 



lunes, 18 de octubre de 2010

Todo un muerto.



-          ¿Y, Jime? ¿No escribiste todavía en el blog la historia de ese pibe al que siempre se le morían los amigos? ¿No la escribiste? ¡Ah! ¡La tenés que escribir!
-          ¡Ay, Marga! No seas así, ¡que perra! No se le morían los amigos siempre al pibe.
-          ¡No, claro! Siempre no se le morían, solo se le morían cada vez que tenía que salir con vos. Un PE-LO-TU-DO, Jimena, me acuerdo todo.
-          A veces sos rencorosa, ¡Eh! cuando se te mete algo en la cabeza y sos terrible. Ya pasó, esa historia no da, no da contarla.
-          Decime, Jime, ¿para qué te invitaba tanto a salir si después siempre tenía algún problema y cancelaba la cita a último momento? ¿Alguien puede entender eso?
-          Si yo supiera lo que pasa en la mente humana no estaría acá tomando la leche la vos, nena.
-          Bueno, tenés que poner esa historia. ¡Haceme caso publicala en el blog!

Entonces, a pedido de mi amiga, acá va la histeria, eh, no, no, ¡perdón, perdón! Historia, quise decir, acá va la historia sobre este enigmático sujeto al que llamaremos CC.
Un día como cualquier otro día común llego a la agencia y uno de mis compañeros, Mati, me dice:
-          ¡Buen día Paulita!, a partir de esta semana tu vida va a dar un giro de ciento ochenta grados. Te encontré el hombre de tu vida, el hombre ideal para vos, ¡te va a encantar! Vas a ver…
-          ¡Ay, no! Terminemos con la pavadita de las presentaciones, dejen de querer cagarme la vida poniéndome de novia, por favor, basta. ¡Esas cosas forzadas tipo, “vení que te presento” no sirven, Mati, no sirven, o al menos a mi no me sirven, me salen como el orto! ¡Creemeló! ¡Es así!
-          Pará, pará, pará chiquita, por qué no miras primero las fotos de mi amigo en facebook y después me decís si sirven o no esas presentaciones forzadas como vos decís.
-          ¡Ay, no! ¡Facebook no! ¡Basta con eso del amigo, del amigo que quizás conozcas, basta!
-          Mirá las fotos, nena, haceme caso, él te vió en facebook y le encantaste, ¡en serio te digo! No te estoy jodiendo.
-          ¡Pero la puta! Dele que te dele con el facebook, ¡mamá! ¡¿Cómo estamos con facebook?! Yo me voy a enfermar porque culpa de esa red social de mierda, te lo digo así. Mirá Mati, la verdad es que no es ninguna novedad lo que me decís, siempre hay un boludo dando vueltas por ahí, no sabe qué hacer y mira fotos en facebook, después si queda “encantado” es porque cualquier cosa le viene bien. Pero a eso que vos le decís “encantamiento” en mi barrio le dicen “calentura”, nene.
-          ¡Bajá un cambio chiquita que es mi amigo! Ojito porque no es ningún caído del catre, es periodista, vive solo, vivió con una novia un tiempo pero esta solo hace como 3 años. Estuvo de joda todo este tiempo pero ahora quiere sentar cabeza porque quiere estar bien con alguien, ¿entendés?
-          ¡Ah, bue! ¿Quién da más?, ¿quién da más? Que hoy estamos de remate de soltero no caído del catre. Pará de venderme a tu amigo, ¿querés? Además te cuento que la originalidad de este chico CC es menos veinte, ¡que creativo del orto es! Sabías que nunca antes me habían dicho eso de que querían sentar cabeza.
-          Cuando te pones irónica sos insoportable, Paula. Mira las fotos, no seas boluda, mirá las fotos y me decís que onda. ¡Dale, Pau! date vuelta y mirá, no seas perra, ¡dale! - Tanto insistió, tanto insistió que me di vuelta a ver la cara de “sentar cabeza” que tenía su amigo. Me di vuelta y miré la pantalla de Mati - 
-          Bue, a ver… - Miro y no digo nada mientras las fotos pasan y pasan - 
-          ¡Ahahaha! Te gusta, ¡que boluda sos! ahora no lo vas a reconocer.
-          ¿Por qué no lo reconocería? Si me gusta, me gusta, después de todo es una foto, nada más y, como ya sabemos, los pingos se ven en la cancha. ¡Uy! A ver, ¡pará! ¡pará Mati! ¿éste es?, ¿ese es CC? ¡Ah! es muy lindo tipo, tenias razón. Lo admito. Muy buen mozo.
-          ¡Siiiiii!, ¡yo sabía que te iba a gustar!, ¿viste? Acá esta el futuro padre de tus hijos, mi amigo CC.
-          ¡Che, me gusta! parece que tiene onda, ¿no?
-          Si, nena, alta facha tiene, ¿viste? Aceptalo ahora en facebook, no seas perra.
-          Bueno, bueno, lo voy a aceptar. - La realidad es que no me daba la velocidad de los deditos para aceptarlo, ¡estaba bárbaro! ¡El tipo era hermoso! -

Esa es la verdad, el tipo era un bombón, súper buen mozo y, desde lo visual, no le encontré ni un defecto en más de mil fotos. Al toque que termino de aceptarlo como amigo en facebook me manda un correo con su MSN y me dice que lo agregue al mío así podíamos charlar mejor. Me pareció lógico y como me gustó, lo acepté inmediatamente en el Messenger dando comienzo a la etapa “chat” de la relación.
El tipo: simpatiquísimo pero además era esa clase de hombre que dicen todo lo que una quiere escuchar. Piropeador bien, ni grasa ni grosero, el punto justo y lo mejor: aparentaba ser un dulce total, un tipo sensible de esos que saben tratar a una mujer, bueno todo esto fue así al menos por MSN.

CC arrancó por donde arrancan todos, eso sí, originalidad cero, sobre lo primero que habló fue: “ya estoy cansado de ir a boliches, busco otra cosa, otro tipo de salidas, busco una relación”, “todos mis amigos están muy de novios, o están casados y algunos ya tienen hijos…”.
Ante este tipo de declaraciones soy muy poco crédula pero, a pesar de eso, seguimos chateando varias semanas y cada vez con más frecuencia. A los chateos le siguieron los llamados y los mensajitos de textos.
Un sábado a la tarde, tipo 7 por MSN me dice:

-          ¿Cómo está la hermosa?
-          ¿A mi me decís?
-          Más vale, ¡sos hermosa! ¿Qué andas haciendo?
-          Estoy tratando de terminar lo de peronismo, ¿te acordás que te conté la investigación que estaba haciendo?
-          Ay, que lindo que te guste la historia, yo mucho no sé pero me encantaría saber, son temas que me parecen tan interesantes, la cagada es que mucho no me gusta leer.
-          Pero si sos periodista no debería gustarte leer, bueno, digo, me parece.
-          Pero soy periodista deportivo, no es lo mismo.
-          ¡Ah! No sabía.
-          ¡Che! Quiero conocerte, ¿nos vamos a conocer? Quiero creer que si.
-          Si, seguro, un día arreglamos y podemos tomar algo cuando salgo de la agencia, a la tarde.
-          ¿Hasta que hora trabajas?  
-          Hasta las 18hs más o menos, estoy por Belgrano que es un lugar bastante accesible como para tomar algo por ahí.
-          ¡Uy! Pero no conozco nada yo, soy de Zárate.
-          Pero me dijiste que hacía como 5 años que vivías en Buenos Aires.
-          Si, si, pero me decís así, Belgrano y siento que es enorme, me pierdo mentalmente.
-          Bueno, pero yo te explico como llegar, es muy fácil, si vivís cerca del Alto Palermo es un toque, desde ahí hay muchos colectivos que te dejan.
-          Podes venirte vos para acá también, digo porque conoces más.
-          Si, ni hablar CC, podemos encontrarnos en el Alto Palermo y tomamos algo ahí que hay un Starbuck. La onda es, “ver qué onda”.
-          Si, también nos podemos encontrar en el Alto Palermo y nos venimos para casa. - Me imaginé que iba a decir eso y fue una patada. Como primer encuentro no me va ir a la casa de “nadie” sin conocerlo mínimamente primero. Me molesta que me tire esa posibilidad de ir a la casa, me cae mal, pienso que se esta burlando diciéndome que no conoce como llegar a Belgrano ¿no sabes llegar a Belgrano o querés que vaya a tu casa? ¿Cómo es la mano? - 
-          Todo bien CC pero mejor primero tomemos algo, charlamos y después vemos que onda. Después de todo no nos conocemos, solo por chat.
-          Si, si, hermosa vemos, obvio, quiero verte eso es lo que importa.

¡Ay! Hacete el nabo cuando quieras, pensé, total todos sabemos que el “vemos” es no definir las cosas. A mí me queda claro que no definís si entendiste o no mi mensaje sobre la cita N°1 y la baja probabilidad de que vaya a tu casa. Bueno, dijiste “vemos, vemos”, elegiste hacerte el boludo, todo bien, lo dejamos ahí, total no voy a ir a ningún lugar que no quiera.

El chateo semanal pasó a ser diario y al siguiente sábado del mes de Julio, creo, a eso de las 23hs CC me cuenta por chat que estaba amasando fideos en su casa. Lógicamente, acto seguido, me invitó a cenar sus fideos amasados. Parece que se negaba a entender que no iba a ir a la casa en la cita Nº 1 y, a esta altura, ya me había encaprichado, ¿le hablo a la pared yo? Ni hablar de los “por menores” nada menores de lo tarde que era, del frío que hacía y de que la que debía moverse hasta la casa era yo. En esas condiciones tan inhóspitas mi respuesta fue un violento no. Me negaba a ceder pero a su vez tampoco me daba cortarlo mandarlo a la mierda porque ésta era una de esas situaciones en las que me gusta aplicar una especie de sociología “conductista” y quiero saber hasta donde es capaz de llegar el comportamiento masculino. Siempre tengo una leve esperanza de poder comprender la intrincada mentalidad del sexo opuesto, cosa que jamás logro.

A todo esto las semanas pasaban, los chateos seguían y parecía que nos conocíamos hacia una banda de años. Marga, insistía en que salga porque realmente CC tenía mucha facha y con el temita de que si no salís no conoces y si no conoces nunca vas a enamorarte me psicopatea siempre.

Por lo tanto, haciéndole caso a Marga, pongo buena actitud y, como seguía insistiendo en que me quería conocer, le digo de encontrarnos en el Solar de la Abadía, lugar al que sabía cómo llegar. Quedamos en vernos un viernes tipo 19hs, para mí después del trabajo era lo mejor, porque el garrón termina siendo un garroncito. No te arruina un sábado y se minimiza el riesgo.

Pero ese viernes a las 18:45hs, más o menos, envía un sms diciendo que un caño del baño de su casa se le había roto, que estaba con el plomero tratando de arreglarlo y que no iba a llegar a tiempo. Al toque un segundo sms decía: “sé que seguro no me crees nada, pero es así, te juro, Pau. Me muero por conocerte, esto del caño me mató, creeme”. “No te creo nada, tenés razón”. Le respondí. Un ultimo sms dice: “Pau, no es que no quiera conocerte, pero no llego al Solar porque esta el plomero en mi casa, podes venir vos y tomamos un café acá”. Ahí levanté temperatura y el piso 11 de la agencia parecía “Infierno en la torre” porque echaba chispas del veneno que me dió. Elegí no responderle nada. Evité mandarlo a cagar pero, más caliente que una pava, llamo a Marga, le cuento todo y después de reírse media hora de mí me dice:

-          Pero este flaco es un pelotudo, si él te quiere conocer, ¿por qué dá tantas vueltas?
-          ¡Ay! si yo supiera Marga, estaría en el casino ganando a la ruleta como loca, nena.
-          Pero, ¿él te agregó a vos al facebook?, ¿vos estás segura, Jime? Porque a veces te mareas, viste que te olvidas de algunas cosas a veces.
-          No Marga, no me mareo y no me olvidé de nada, estoy segura, además es amigo de Mati y él tampoco entiende que onda CC.
-          ¡Qué loco de mierda, boluda!
-          Que sea loco no es nada, la cagada es que los garrones me los como yo.

   El lunes siguiente le pregunto a Mati que onda CC, quería saber si su amigo estaba mentalmente apto como para interactuar con el mundo.

-          Mirá, estoy chateando con él, me dice que por favor le des otra oportunidad.
-          Pero nene, me dejó de garpe, estaba por salir para ir al Solar, ¿es pelotudo?
-          No seas así, a cualquiera se le rompen los caños del baño. Saliste con tantos giles Paula que a éste, mínimo, tenes que conocerlo. No perdes nada - Cuando Mati dijo “no perdes nada” pensé en la plata que gasto todos los meses en el psicólogo - 
-         No sé, siento que me toma por pavota y eso no me va.
-         ¡Dale, nena! No te hagas la canchera que te vas a quedar mas sola que Kung Fu.

Toda esa semana CC insistió incansablemente con el reiterado, “tenemos que conocernos, hermosa”. Tanto insistió que excedí a salir el siguiente sábado. Nos encontrábamos a las 23hs en Alto Palermo. Pero alrededor de las 12 de la noche de ese sábado la llamo a Marga desde mi casa:
-         Hola Mar.  - Mi voz era de: “me quiero matar”, con mezcla de: “lo voy a asesinar por tomarme por boluda” -
-          ¿Qué haces en tu casa boluda? ¿Lo dejaste de garpe vos a CC? ¡Canchera! ¡Grosa!
-          Nada, ni canchera, ni grosa, ¿a vos que te parece?
-          No me digas que te dejó de garpe, ¿te canceló?, por favor, ¡no me lo digas!, ¡no me lo sigas que me muero!
-          Me canceló, Marga. Me quiero matar, no sé qué hacer.
-          ¿Cómo no sabes qué hacer?, yo te lo digo: ¡Matalo!, ¡hay que matarlo! No hay que pensarlo más y eliminarlo del mapa, ese hombre tiene que morir, es un hijo de re mil…
-          Boluda, ¿Quién me lo mandó? ¿JJ?
-          No lo nombres, Jimena, no lo nombres te lo pido por el amor de Dior, si lo nombras sabes que se me cae el pelo. ¡Callate pero contame qué paso, por favor!
-          Es que no entiendo, fui al Alto Palermo, como habíamos quedado y a los 5 minutos me manda un sms.
-          Un cagón, un cagón, ¿ni te llamó? No tiene cara. ¿Ves?, tiene que morir. A ver, ¿qué excusa puso?
-          Esa es la cagada, me dijo que se le murió un amigo. - La carcajada de Marga todavía retumba en mi mente si me concentro la escucho -
-          Boluda, decime que me estas jodiendo.
-          ¡No nena, no! Me dijo así.
-          ¿Y vos que le dijiste? ¡Ay! Me imagino tu casa y me estoy meando de la risa, disculpá Jime, pero esto es increíble.
-          ¿Qué le iba a decir, nena? Llamó llorando prácticamente.
-          ¡Es un cara dura! No le creo nada.
-          Que se yo, no da joder con la muerte de un amigo, no puede mentir con eso. Además en el MSN tiene una frase re larga de despedida del amigo.
-          Es un forro, tomate un té y andá a dormir. Es un pelotudo.
-          No me gusta el te, siempre me mandas a tomar te y sabes que no me gusta. Chau.

Pero como CC era la victima que había perdido su amigo, insistió como si nada. Nada lo detuvo, solo se tomó un tiempo por el penoso acontecimiento de su amigo, pero pasadas unas dos semanas entabló dialogo otra vez. Su postura fue: “estoy superando el duelo”.

Nunca supe si su amigo había muerto o no, pero como ya estaba con mejor ánimo decidió reincidir con el temita de la cita para conocernos.
Perdido por perdido, un viernes después del trabajo quedamos en encontrarnos. Estaba segura que no iba a ir, no sé por qué pero lo suponía con mucha fuerza y así fue. Faltando 15 minutos para encontrarnos manda sms. Esta vez la culpa la tenía el tráfico, estaba estancado en la Panamericana y no podía avanzar. Estaba “varado” así dijo. Ese sms no lo respondí nunca.
Lógicamente Marga preguntó si finalmente había conocido a CC y creo que todavía se esta riendo cuando le conté que esta vez el tráfico lo había atrapado.

A todo esto mi compañero de trabajo terminó admitiendo que desconocía la actitud de CC, parece que a él, CC le decía siempre muy convencido que me quería conocer, pero la realidad decía lo contrario, con lo cual Mati agotado de pedirme disculpas decidió no meterse más.

Sé que este post esta quedando extenso y no tengo idea si les va a gustar pero la intriga y la dudosa situación con CC generaron que me anime a postearlo.
Pero, si el post es largo es porque CC la hizo “larga” y volvió a intentar salir una vez más. Si, ya sé, es de no creer pero fue así. ¡Ojo, eh! esta vez se tomó su tiempo, tardó unos meses en volver a hablarme y cambió un poco su estrategia. Optó por mandarme un extenso mail donde explicaba el porqué de sus vaivenes, adjudicándoselos a sus malas experiencias previas con las mujeres, según decía esas mujeres que lo habían hecho sufrir habían generado en él este auto boicot permanente y completamente inconsciente hacia todo intento de relación. Para mí, todo chamullo, pero a pesar de estar consciente de que él me estaba chamullando en el fondo no podía parar de pensar por qué tanta insistencia en salir para después cancelar. Para histeria era excesivo y no sabía qué pensar.




La cagada fue el detalle que recorría el mail, ese detalle tocó mi fibra más intima y ahí la cague. No tuvo mejor idea de pedirme ayuda y comprensión (la puta madre que lo parió), refiriéndose a su finado amigo. La palabra “ayuda” pudo más y le respondí que podía contar conmigo si necesitaba algo pero le dejé en claro que era solo a nivel de escucha telefónica mi apoyo. CC se la bancó tranqui y laburó fino. Llamaba y hablaba de sus quilombos durante horas, honestamente, no lo escuchaba mucho y si chateaba no lo leía mucho solo respondía lo mínimo para darle la sensación de que lo estaba leyendo. Todo esto pasa por hacerme la guachi antropóloga para entender no sé qué mierda.
Creo que las ratas de laboratorio aprenden mas rápido que CC a reconocer cual es el camino correcto a seguir, pero como él no es rata de laboratorio, volvió a hacer lo mismo y me dijo de conocernos. Apeló a que estaba pasando por un mal momento y que necesitaba que lo ayude a “transitar” este momento. Con la cara de piedra que lo caracterizó me mandó este mail:

“Subject: Hermosa
Date: Thu, 11 Jun 2009 15:49:40 +0000
Hola bonita
Es más fácil que me veas vos si me conecto, que yo a vos. Te hago una oferta, la última, lo juro, lo hago porque me muero por conocerte. Te cuento: el sábado festeja el cumple un amigo mío en Valdes (Guatemala 5905, Palermo), estás más que invitada con las amigas que quieras ir. Quiero que vayas, quiero verte ahí, te lo pido por favor, dame una oportunidad mas, Pau. Tenés mi celular por cualquier cosa.
Cuando llegas me avisás y salgo a buscarte o directamente decís que vienen al cumpleaños de Patricio Fox. Vení con tu amiga, no te cuesta nada, quiero que hablemos me interesas en serio.
¡Muchos Besooooossssss, hermosa!”

Después de este mail le pedí a Marga que me acompañe a este cumpleaños, porque básicamente me mataba la intriga de conocer a este pibe totalmente desequilibrado, histérico, mitómano, no sé, pero a esta altura creo que ya quería conocer su patología. Marga me hizo la segunda para bardearlo, nunca me lo dijo, no lo admitió jamás, pero si aceptó ir tan fácilmente fue porque lo iba a matar bardeándolo toda esa noche.
Ese sábado vino Marga a mi casa, nos juntamos antes de salir hacia el cumpleaños de este tal  Patricio, pero un sms faltando un minuto para salir abortó la cita.
-          ¡No! ¿Es él? Es un hijo de puta, Jimena. Llamalo, llamalo ya y putealo, pero putealo bien puteado porque lo puteo yo, de verdad te digo.
-          ¡Estoy en schock Marga, no lo puedo creer! ¡Nunca me paso esto!
-          ¿Qué no podes creer nena?, que es un hijo de mil puta, ¿eso no podes creer?
-          No, boluda, se le volvió a morir otro amigo, no puede ser, este flaco se escapó de un psiquiátrico y se me pego a mi. ¿Qué tengo?, ¿una cara de idiota muy marcada? ¿tengo rasgos muy severos de minita pelotuda?
-          Si, Jimena, se te pegó este loco, como se te pegó el que salió de la granja de recuperación de adicciones que jamás se recuperó de nada y se sigue drogando. ¡Otro! ¡Otro que hay que matarlo sin pensarlo dos veces!
-          Me quiero morir. Te juro que es así.
-          Jimena, llamalo ya y putealo porque te saco el celular y lo llamo yo.
-          ¿Qué me vas a sacar, nena? ¡Pará! ¡Pará! ¡Dame mi celular, boluda, mira si esta en el velorio! - Con cara de odio, Marga me miró fijo como diciéndome: “si no esta en el velorio del amigo, en breve va a terminar en su propio velorio, porque lo vamos a matar nosotras”. Juro que nunca vi esa cara en mi amiga, estaba completamente fuera de si. Tenía mi celular en la mano y lo llamó, cuando CC vio mi número en su celular atendió, seguramente, con voz de velorio. Creo que el tipo solo debe haber dicho “Hola Pau”, pero Marga, en menos de un segundo, le saltó a la yugular y ella habló -
-          Escuchame pelotudo, ¿Por qué no haces una cosa? Haceme este favor, ¿querés?, matate y doná tus órganos.

Así fue, Marga se deshizo de CC, creo que el tipo cortó sin responder nada y nunca más supimos nada de él. Es mas, ni siquiera hoy encontramos su cuenta en facebook. Solo espero que CC no le haya hecho caso a Marga.



domingo, 3 de octubre de 2010

Eso dolió.



Pensé en dejar descansar un poco a JJ pero no, acá va un relato cortito ¡Jaja! Ya habiendo  cortado nuestra relación de casi 4 años, pasa lo que a muchos les pasa, quedan “cositas” en el tintero. En mi caso una de esas “cositas” pendientes se llamaba auto. No era un gran auto pero andaba, además me lo había regalado mi papá y eso le aportaba un valor efectivo incalculable. Cuando mi papá me dio el auto hubo que hacerle algunos arreglos, eran pocos y baratos esos arreglos pero JJ cebado como siempre le hizo mas cosas al auto.
Reiteradas veces le había dicho a JJ que no invierta en el auto. No quería que invierta porque el auto palmaba en cualquier momento y no lo quería escuchar protestar, era ¡insoportable con cada ruidito que el auto hacia! Ibas hablando con él y de repente te contaba, te hacia callar:
-          Shhh, shhh deja de hablar Paula.
-          ¿Qué pasa JJ?
-          Shhhhhh, ¡callate!
-          ¡Ay! ¡Me asustas! decime
-          Uuuu nena, no entedes lo que es callarte, cállate, ¿no escuchas ese ruidito? ¿ese tic tic? ¿lo sentis?
-          ¿Qué tic tic?
-          Shhhhh, pará, pará, ahí, ahí, ¿escuchaste?
-          No, yo no escucho nada
-          Shhhhh, ahí lo hizo de nuevo, ¿cuchaste?
-          No, nada JJ ¿Qué ruido?
-          Nena me preocupan las pastillas.
-          ¿Qué pastillas?
-          Nada, nada, los frenos. Olvidate.
-          Hablame bien, no entiendo.
-          ¡Uuuu! Estas susceptible, perdón.
-          No, nene, no, ¡anda a cagar!
Así eran el 98% de los viajes en ese auto. ¡Insoportables! Yo era consciente de que nos llevábamos tan mal que si invertía en el auto iba a ser para quilombo porque el auto era mío.
Como siempre, una vez mas, JJ hizo lo que quiso. Invirtió plata en el auto a pesar de que yo le dije que no lo hiciera. Una vez que nos separamos el día de la pelea él tenía el auto, se fue a dormir a su casa y tardó 3 meses en devolverlo.
Durante 3 agotadores meses se hizo el boludo, hasta que un día lo llamó mi papá y recién ahí lo devolvió. La realidad es que insistí con la devolución del auto cuando me enteré que salía con una chica hacía unos meses. Como yo no manejaba me pareció de forra sacarle el auto al toque viviendo él tan lejos de la capital, pero enterarme que salía con una chica que también trabajaba en la misma empresa que nosotros me hizo estallar. Parecía que al final el pibe siempre caía parado, ¡que bronca me daba! Yo me había quedado sola con el alquiler del dpto. que de a dos se llegaba a pagar, onda, yo sola no llegaba a pagarlo; de repente pasé a tener un sueldo que no me alcanzaba para nada ¡fue terrible! Como la venía remando mal, cuando me entero que él ya estaba con alguien me crispé y le exigí el auto a como de lugar.
Costó, pero lo devolvió. Independientemente de su retrasada devolución, al par de días llamó.
-          Hola, ¿Pau?
-          Si, soy yo, ¿Quién habla? *con voz de superada y haciéndome la que no le reconocía  conocía la voz*
-          Soy yo, JJ.
-          ¡Ah! ¿Cómo andas?
-          Bien, ¿y vos Pau? *con voz de nene agradable.
-          Bien, bien, ¿Qué necesitas? *haciéndome la canchera*
-          ¡Eu! Pau, no me trates así, che. Hablemos bien.
-          Bueno, pero llamas por algo asique decime y punto.
-          Esta bien, cuando queres ser mala, sos mala, ¡que torcida estas conmigo!
-          Si, torcida porque no podes tardar 3 meses, JJ, 3 meses en devolver un auto que todo el tiempo supiste que no era tuyo, querido.
-          Ya te dije, Pau. Se me complicó, che. ¡Sos brava nena! ¡Sos brava!
-          Si, si, una boluda soy JJ, una flor de boluda que tendría que haber denunciado el auto como robado y chau pinela. Que te metan en cana, querido. Ya sos grande, ya sabías  que tenías algo que no te pertenecía. ¡En cana tendrías que estar!
-          Mirá, te llamaba justamente por el auto. Yo le hice cosas al auto y gracias a esas cosas vos lo vas a vender mas caro y no se si ahora o cuando lo vendas pero me tendrías que devolver unos mil pesos que es la guita que le use al auto.
-          ¿Qué chupaste querido? ¡Estas muy mal de la cabeza! ¡Hacete ver!
-          No te hagas la boluda Paula. Le hice los frenos nuevos, compré llantas nuevas, eso es un montón de guita y sabés.
-          Pero JJ, vos tuviste a tu disposición durante 3 meses un “bien” un “bien de uso” y eso tiene un costo, chiquito.
-          ¡No podés! ¡Que de pu…que sos, nena!
-          Mira, hagamos las cosas simples al menos una vez. Siempre te dije que no invirtieras en el auto porque era “mío”, no me hiciste caso, metiste guita donde yo no te pedí, asique jodete. Además vos me decís las llantas, los frenos, las pastillas y yo no sé de que mierda me hablás. ¿Qué llantas? ¡Las zapatillas son llantas!
-          ¡Uy! ¡Estas re-graciosa, Tinelli!
-          Y, pero me decis llantas, pastillas, ¿Qué pastillas?
-          ¿Del abuelo ibas a decir?
-          No,  sabia que te referías a las pastillas de frenos.
-          ¡Uy! Si para jodida no te gana nadie.
-          Pero JJ, me decís mil pesos y la verdad es que me podes decir dos mil porque no tengo puta idea de los precios de esas cosas. Mira es fácil, no te pienso dar un centavo, ni antes ni después de vendido, jodete.
-          ¿Qué? ¿De que hablas tarada? ¿me queres cobrar como un alquiler del auto por 3 meses? ¡vos sos la que esta mal! ¡Paula, vos sos la enferma!
-          JJ es corta. No te voy a dar un centavo. Pensá lo que quieras. Si queres pensar que es un alquiler pensalo, también podes pensar que ahorraste plata en telo, ¿o no?
-          ¡Ah! Eso te tiene envenenada, ¿de que hablas? Ampliá ¿Por qué decis telo? A ver, ¿de qué te enteraste?
-          Mirá sos tan poco discreto que te vió toda la empresa con AA, ¿podrías haber buscado una chica de otro lado? Estamos todos en el mismo lugar, sos de cuarta, ¡de CUAR-TA!
-          ¡Que conchudita que sos! Estas envenenada porque te llegan rumores de que salgo con AA y al toque no me queres pagar. ¡Mira que perra resultaste!
-          Nunca te iba a pagar, con o sin rumores no te pienso pagar un numero arbitrario, que lo sacas de la galera. Olvidate, no te voy a pagar nunca nada.
-          ¡Que hija de pu… que sos!
-          ¿Yo? ¿yo soy la hija de pu.. cuando vos te haces bien el boludo y no devolves el auto sino te llama mi papá! ¡No me hagas hablar! ¡No me hagas hablar, por favor te pido!
-          A ver, a ver,  ahora hablá, nena, si sos tan cocorita, si estas tan envalentonada por teléfono dale, ¡decime!
-          Mirá, que ni quiero pensar lo que habrá pasado en ese auto. ¡Asqueroso! ¡Un ordinario de mierda!
-          ¡Sos una pelotuda!
-          Seeee, es verdad, no sé para qué pienso, ni fueras un latin lover total, ¿Cómo te dicen? ¿Barden? Perdón, cierto, me olvidaba que sos actor porno, ¡por dios! ¡por dios!
-          ¿Qué me estas queriendo decir? ¡pensá antes de hablar, Paula! ¡pensá!
-          Si, perdón. Cierto que yo se que sos una fiera en la cama, JJ.
-          ¡Eh! Te voy a decir algo aprovechando la analogía automovilística.
-          A ver, habla.
-          No se si soy una fiera garchando, pero por lo menos no tengo el “chasis caído”, ¡nena!
-          ¡No podes!, si sos Borges, ¡que poeta resultaste! No me llames mas. Cualquier cosa mandame un mail, que en una de esas quizás lo leo antes de borrarlo.









Se dice de mí.

Así dicen que soy, parece que soy la malaprendida, la que siempre hace "lo que quiere", la que anda con "mala yunta", la desobediente, la ingobernable, la caprichosa, la contestataria, la oveja negra, la enrosquera y cocorita que se cree muy "viva" pero que en realidad siempre termina perdiendo. Soy la que "siempre dá la nota". En fin, así dicen que soy. Esto quizás sea solo la mirada de algunos. Los que me conocen saben que soy demasiado normal.

Todos los derechos reservados. En caso de reproducción, solicitar autorización y citar la fuente. En ocasiones, este blog recurre a informaciones e imágenes disponibles en internet, si por alguna razón se encontrasen protegidas y deben ser retiradas, escribir al mail de contacto.

Muy buenos blogs, haceme caso y leelos. No te hagas el malaprendido conmigo