No sé para qué es esto pero postié lo mas me gusta

lunes, 8 de noviembre de 2010

Así empezó el amor, a medias. Literalmente a medias.


Cuando algo nuevo empieza, algo que uno busca y lo hace sentir bien (o cree que lo hace sentir bien), ese comenzar seguro será bueno porque uno mismo le pone toda la garra para hacer que esa relación funcione.  Aunque ahora, además de ponerle toda la garra yo diría que no hay que quedarse ciega en ese momento de en el que el amor florece *si, si, estoy siendo irónica, completamente irónica*

Con JJ, arranqué convencida de que esa relación tenía que funcionar, y no sé por qué, sentía que esa responsabilidad me correspondía a mí, era mi responsabilidad y no algo compartido entre los dos.
Seguramente lo vi bastante incompetente a JJ como para que él fuese el que llevase adelante “la relación”.

La distancia nos unió más. Lamentablemente si, y a los a las pocas semanas de salir empezamos a vivir juntos de a poco, en el departamento de Marta, en Caballito, donde vivía yo en ese momento. Trabajábamos juntos en Belgrano y como él vivía en San Antonio de Padua, terminó quedándose a dormir porque sino se la pasaba viajando.

Cuando vivimos juntos en Caballito estuvo todo bien, conocí a su familia, él conoció a la mía  y convivimos ahí hasta que Marta volvió de Italia. Con la vuelta de Marta se armó una rosca de aquellas.
Mientras convivimos en Caballito estuvo todo casi perfecto, aunque desde un principio había algo él que no me cerraba mucho. Pero, para evitar ser “la jodida” de siempre, esperé a conocerlo más.
Una de las primeras veces que JJ se quedó a dormir en el departamento, fue durante el frío mes de julio, no me olvido más, durante el Mundial de Japón. Como siempre, primero me levanté yo, más que nada para poder usar el baño tranquila. Siempre presente la ceremonia de la planchita del pelo y todos mis ritos de “minitha” que hacen que tarde más que él en el baño. Aprovecho la ocasión para comentar que JJ de coqueto o de metrosexual no tenía nada, pero nada de nada, es más, creo que amaba su mugre. Podía salir a la calle sin lavarse la cara sacándose las lagañas con la mano una vez que yo le avisaba que sus lagañas ya se parecían a las de Luna que tiene cataratas, ¡un verdadero asco!
Se arreglaba lo mínimo, y un gran tema de discusión siempre fueron sus uñas, las de los pies, porque las uñas de las manos se las comía. Cuando tenía largas las uñas de los pies creo que ha roto sábanas.

En fin, volviendo a la convivencia, un día me levanto, prendo la estufa, me voy preparando el desayuno y encaro la dura tarea de despertar a JJ.
-                JJ, ya son las 8hs, despertate, mi vida, vamos mi amor  *la relación recién y el “mi amor” lo decía con un tono muy dulce*. Dale, despertate, gordito, ¿no te vas a despertar nunca más, Cuchi lindo? *el flaco roncaba como si fuesen las tres de la mañana. Tranquilo, aunque por la ventana entrara un sol que enceguecía a cualquiera*

Después de llamarlo más de un millón de veces abre un ojo. Me mira con ese único ojo abierto y me pregunta:
-                ¡Ay! Gordita, hace frío, ¿no?
-                Y si mi amor, es septiembre, pero ya prendí la estufa y tengo el desayuno listo.
-                ¿Te dije que sos el amor de mi vida, Pau?
-                No, no me lo decís nunca, bah, nunca me decís mucho. Bueno, no me decís nada.
-                ¿Me parece a mí o esto es un reclamito, gorita?
-                No, no, JJ, vos me preguntaste y me di cuenta que no sos de decirme cosas lindas. *no me dí cuenta en ese momento, tenía contadas de manera exacta todas las dos veces que me dijo “linda” y la única vez que dijo “te quiero”. Ya estaba sumando esta primera vez que me dijo “sos el amor de mi vida”*
-                Ah, porque las pienso. No las digo pero las pienso.
-                Ah, si las pensás no las puedo contar. *le respondí con ironía*
-                Que brava, buscas pelea pero no quiero pelear, mira si las vas a contar, Pau. La memoria no es una gran virtud, sos más bien de olvidarte todo. *si, si, pensé. Me olvido de todo, pero esa cuenta la llevo. Lamentablemente*
-                Bueno, dale, JJ, levántate que tenemos que ir al trabajo no tengo ganas de que me caguen a pedos porque llego tarde.
-                Bueno, me levanto si me haces algo que mi abuela me hace todos los días.  
-                A ver…decime. *juro que hoy creo que podía salir con cualquier cosa, JJ amaba a su abuela y vivía con ella desde chico, pero la abuela, Porota o la Poro, lo trataba como un bebé y yo no quería un bebé*
-                Poro, todos los días, cuando me despierta, viene con un par de medias calentitas, ¿no me traes?  *todo lo dijo con un tono de voz muy cariñoso, pero la verdad, yo, no entendí absolutamente nada, ¿de qué me hablaba este flaco?, no sé, pedime medias lunas, pero medias calientes, jamás lo escuché*
-                ¿Qué, mi amor?, ¿cómo medias calientes?, ¿algo calentado a medias?, no te entiendo, ¡te juro!  ¿hablás dormido o ya estás despierto?
-                Me encanta tu humor, Pau, ¿sabias? *lo miré, sonreí, pero estaba desconcertada, por eso él me empezó a explicar*
-           Como mi abuela se levanta antes que yo, igual que vos, lo primero que hace es prender la estufa. *Mmmmm, me compara con la abuela, pensé, no se si esta bien o mal, pero no me gustó nada*
-                Ah, yo prendí la estufa, así que levantate porque vamos a llegar tarde, sino me voy yo pero tengo miedo de irme y que sigas durmiendo, JJ. *pero a pesar de mi insistencia, JJ no se levantaba y parecía empecinado en explicar el temita de la medias. Tema que para mi, había dejado de tener todo tipo de relevancia alguna, porque no pensaba calentarle las medias y llevárselas a la cama pera que el señorito se levante. Mi lindo el noviazgo, muy lindo todo pero no me compares con tu abuela y no me hagas sentir una moza*
-                Pau, pará un poco, estas acelerada. Dejame que te explique.
-                No, acelerada no, mi amor. Si vos llegas tarde, bueno, pero yo que ya estoy lista para salir si llego tarde sería una picardía, como dice la abuela Merce.
-                ¿Qué? ¿no te importa que yo llegue tarde?
-                Si me importa, amor. Por eso te despierto, JJ.
-                Ah, bueno, pará, pará, ¿a dónde vas?
-                ¡Hoy tengo un hermoso día es spa!, Ay, JJ, ¿a dónde te parece que voy? Al trabajo, nene, hace media hora que estoy tratando de levantarte. *de más esta decir que yo ya estaba caliente, enojada y ya me había hinchado los ovarios*
-                Bueno, bueno, tranquila, te quiero contar y no me dejás.
-                Es que parece que no entendés el concepto de “llegar tarde”
-                Lo entiendo, Pau, pero no entiendo cómo  te altera tanto. Déjame que te dija esto chiquito y ya está. Poro calienta las medias sobre la estufa, cuando me vienen a levantar me trae las medias calentitas, así cuando salgo de la cama me pongo esas medias calientes y no tomo frio en los pies, ¡me encanta eso! ¡es re lindo! ¿me pones vos las medias en la estufa así me las traés calentitas, amor?

Me lo quería comer crudo, a él, a las medias y a la Poro, ¡la re puta madre para qué carajo madrugo yo! ¡para colmo madrugar me cuesta un reverendo huevo! Ay, no sabía qué hacer en ese momento, si lo mandaba a cagar pudría todo y verlo después en el laburo, ¡Uy! ¡Un verdadero bajón!  Mmmm, si lo consentía, podía hacerlo por hoy pero todos los días no, esa eterna paja que tenía él para todo, ¡ya me molestaba! Tenía un yunque en el orto y jamás para él no existía el concepto de “iniciativa propia”, de eso me di cuenta al toque y, cuanto más tiempo estábamos juntos, lo reafirmaba internamente.

Todo esto lo pensé en un segundo y me decidí.
-                Bueno, mi amor, hagamos así, yo sé que mucho no te va a gustas pero es un punto medio entre darte todos los gustos, lugar que le dejo a la Poro, y asegurarme de que te levantes. *le di un beso, me levanté de la cama y empecé a ponerme las botas*
-                ¿Qué?, ¿te vas Pau?, ¿no me vas a calentar las medias?
-                Gordo, no quiero llegar tarde, me voy pero vas a tener tus medias calentitas. *pongo una hermosa sonrisa, agarro mi cartera, moneditas para el colectivo en mano y vuelvo a darle un beso*
-                Ay, que guacha que sos, nena. ¡Te vas!
-                ¡No me digas así, mi amor! *grito desde la puerta* 
-          Si, JJ, me voy pero te dejo las medias sobre la estufa, asique levántate más o menos rápido porque se te pueden quemar. Nos vemos en el laburo, mi vida. ¡Chau y levantate porque se te pueden quemar. *terminé de decir esto, cerré la puerta del departamento, taconeé por el pasillo hasta el ascensor y mientras lo esperaba se me escapaba muy tímidamente una gran sonrisa*

12 comentarios:

  1. Ayyyy mamita me dio miedito :S ajajajaja que aguante corazon.

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  2. Creo que no caben dudas que era medio pelotudo... lo de medio es por la temática del post nomás ;-)

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  3. Eternos hijos... bah, en este caso: ¡Eterno nieto!

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  4. la primera vez que me fui por un finde a la costa con mi mujer, ella se despertó primero y me pedía que me vaya a bañar, yo dormido desde la cama le pregunto "me chequeas el agua?" , creo que se ofendió

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  5. yo se los meto en la heladera... y le digo ah que no era en la heladera?! que querías tener los pies fresquitos!... después no va a pedir nada...

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  6. a los hombres les gusta ser un poco hijos... qué embole

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  7. Che, que buena idea, nunca se me hubiera ocurrido!! Al final, la culpa la tienen ustedes, si se lo enseño su abuela!!! Esas eran mujeres!!! No como la de la heladera... Además, ¿no es menos rompe huevo, las medias en la estufa que el desayuno a la cama?, es imposible entenderlas, ja!
    Un caradura este muchacho. JJ no metes una. Igual, las medias calentitas, son igual de cuestionables que el cuchi lindo. He dicho.

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  8. En realidad no hay nada de malo en lo que pide JJ... Digo, si él hubiera hecho cosas como para que te de placer atenderlo, no tendrías que lamentarlo. Aunque viniendo de él, nada es bueno.

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  9. el HDP te dijo q seas como su abu??? ahhh buehhh nena!!! tenes mas corazón!!! me imagino la reaccion mia!!!
    La verdad q algunas veces pienso, " che q suerte te lo encontraste para contar estas barbaridades" y despues me arrepiento!!! que especimen!
    Bueh, el amor no es ciego, tiene q aprender a ver nomas... asi q... por suerte ya aprendiste.
    Como siempre disfruto mucho leyendote, porq me haces retrotraerme a cosas mias, y reirme de mi misma un poco más...
    A ver cuando hay publicacion de hoja che!

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  10. Genia! Recién entro y ya me copa leerte.

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  11. Por ahí lo que pasa es que la malaprendida dispara el boludeo. Creo que estos mismos tipos con otras minas por ahí son recopados, pero la ven a la malaprendida y les dan ganas de cachetearla un poco. Se nota que está para el churrete y eso hace que algunos se aprovechen.

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  12. Anónimo/a anterior parece ser el primer post que lees de La Malaprendida. Alguien merece un "aprovechador"? Malaprendida disparo boludeo?, no lei eso pero bueno valen las diferencias, che!!!
    Anonimo/a, defiende a JJ, bien, creo que no tenia a nadie que lo defienda jajaja!
    Seras JJ?

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Un Malaprendido de verdad, opina.

Se dice de mí.

Así dicen que soy, parece que soy la malaprendida, la que siempre hace "lo que quiere", la que anda con "mala yunta", la desobediente, la ingobernable, la caprichosa, la contestataria, la oveja negra, la enrosquera y cocorita que se cree muy "viva" pero que en realidad siempre termina perdiendo. Soy la que "siempre dá la nota". En fin, así dicen que soy. Esto quizás sea solo la mirada de algunos. Los que me conocen saben que soy demasiado normal.

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Muy buenos blogs, haceme caso y leelos. No te hagas el malaprendido conmigo